Reforma Tributaria


Vicepresidente RN dice que ministro de Hacienda debería “ponerse colorado una sola vez y meterle mano al tiro a la reforma tributaria”

Luis Mayol aseguró que dada la situación económica del país, Rodrigo Valdés tiene que buscar las “perfecciones” que necesita el mencionado cambio a la carga impositiva del país.

“La Presidenta nos ha dicho que estemos abiertos a hacer perfeccionamientos”, fue la frase con la que el ministro de Hacienda, Rodrigo Valdés, dejó abierta la puerta a realizar ajustes a la reforma tributaria.

Frente a dicho escenario, desde Renovación Nacional no dudaron en tomar el guante y enviarle un mensaje al jefe de la billetera nacional.

“Dada la situación económica del país, la falta de expectativas, el bajo crecimiento, el aumento del desempleo, creo que el ministro lo que debería hacer es sincerar esto de una vez por todas, ponerse colorado una sola vez y meterle mano al tiro a la reforma tributaria”, afirmó el vicepresidente RN, Luis Mayol.

Según el dirigente de la tienda de calle Antonio Varas, Valdés tiene que tomar medidas “porque él sabe, y todo el mundo sabe, que es una pésima reforma, una reforma muy difícil de aplicar y que le está causando un daño tremendo a la economía”.

“Lo mejor, por el bien del país, es ponerse a trabajar de inmediato y buscar las perfecciones que se necesitan”, sentenció Mayol.

Andrés Allamand: “El peligro que tiene Bachelet es transformarse en un símil de Humala, que apenas supera el 15% de aprobación”

El senador RN asegura que “la impresión de parálisis se está extendiendo de manera apabullante”, y que los propios dirigentes de la Nueva Mayoría lo admiten en privado. Además, plantea que es “absurdo” empujar de vuelta a Andrés Velasco hacia la coalición oficialista, y llama a Piñera a no ser un “llanero solitario”.

El senador de Renovación Nacional por Santiago Poniente, Andrés Allamand, que por meses tuvo como foco sus cuestionamientos a los ejes de la reforma educacional, hoy se concentra en el actual estado del Gobierno y la oposición. A La Moneda, la acusa de no tener voluntad real de diálogo desde que se tomó el acuerdo por la Reforma Tributaria, y remarca que aún resta empoderamiento de los ministros de Interior y Hacienda, Jorge Burgos y Rodrigo Valdés, para que conduzcan el proceso de normalización política y económica. Respecto de la oposición, afirma que las directivas de su partido, UDI, Evópoli y el PRI “están en deuda” y debe reflotarse la idea de una plataforma única del sector ahora que los cambios a la Ley de Partidos Políticos impulsarán la reinscripción y reempadronamiento de las colectividades. Y es que a su juicio el “nuevo referente” opositor lanzado en enero fue un paso en falso.

Usted planteó que no estamos aún frente a una crisis institucional, sino que se enmarca en lo político ¿Qué podría hacer ese punto de inflexión?

El planteamiento global que le hemos formulado tanto al ministro Burgos como al ministro Valdés es que tenemos que girar en 180° en el segundo semestre. El primer semestre de este año fue para todos los efectos un desastre, y el segundo semestre tiene que ser aquel en el que avancemos hacia la normalización política y hacia la reactivación económica. Aquí no se sale ni con una varita mágica, fuegos artificiales o un gambito de ajedrez.

¿Ve empoderados a los ministros Burgos y Valdés para conducir ese proceso? 

Todavía no, y para mí es muy importante, y verdaderamente inexplicable, que llevemos dos semanas sin ministro secretario general de la Presidencia. Y la razón es muy simple, la jefatura de gabinete hoy es un equipo que tiene que tener necesariamente cuatro jugadores: ministro del Interior, Segegob, Segpres y ministro de Hacienda. La Presidenta no ha calibrado la señal que significa dejar a un equipo político sin uno de sus cargos, que es esencial porque gran parte de las cosas que hay que hacer para normalizar la política tienen que ver con la agenda legislativa. Creo que de la crisis de confianza generalizada que tenemos, el peligro es que nos vayamos moviendo hacia una crisis de autoridad. Cuando hay crisis de confianza y autoridad, estamos a un paso de la crisis institucional.

¿Cuál es el peligro para la Presidenta de no revertir la tendencia?

El peligro que tiene Bachelet es transformarse -a poco andar- en un símil del Presidente Ollanta Humala, que apenas supera el 15% de aprobación y tiene un Gobierno que tiene el 80% u 85% de la gente en contra. Resulta inexplicable que el golpe de timón que significó el cambio de gabinete no haya continuado con el mismo impulso. Más aún aprovechando la buena voluntad que ese cambio generó en la oposición, en los agentes económicos y en la ciudadanía.

¿Coincide en el diagnóstico de los que dicen que el Gobierno está paralizado?

No quiero ser dramático, pero hay sólo una cosa peor que un mal Gobierno: que no exista. No creo que estemos en ese punto, pero la impresión de parálisis se está extendiendo de manera apabullante. Todos los parlamentarios de la Nueva Mayoría afirman, en las conversaciones personales, que están frente a un Gobierno paralizado, y que esto no tiene precedente, que no había sucedido en ninguno de los gobiernos anteriores. Este es un diagnóstico que no proviene sólo de la oposición, sino que de las filas y los sectores más leales a la Presidenta Bachelet.

¿Es entendible que La Moneda mantenga el acelerador a fondo en las reformas mientras se vive la que es considerada la peor crisis política desde el retorno de la democracia?

El Gobierno debe continuar con las reformas, pero en una atmósfera distinta. A mí me pareció absurdo y muy negativo el planteamiento de la dirigencia empresarial en orden a que el Gobierno no presentara una reforma laboral. Eso simplemente es ponerse una venda en los ojos. La reforma laboral estaba en el programa de la Presidenta Bachelet y hoy día el Gobierno tiene las mayorías en ambas cámaras para imponer esa reforma. Pensar que no iba a haber reforma es ajeno a todo realismo. El punto es que en un Gobierno que tiene menos del 25% de aprobación, y en el cual todas las reformas que ha impulsado generan un amplio rechazo, hay que cambiar la manera y el enfoque respecto de los cambios que está impulsando.

Más allá de los llamados públicos al diálogo que se han hecho, ¿ve voluntad real de parte del Gobierno?

Después de la Reforma Tributaria nunca ha habido una real apertura al diálogo. En la reforma educacional simplemente no existió, y en materia de reforma electoral el Gobierno prefirió el negocio chico: hacer un pacto con parlamentarios individuales. Hoy el Gobierno enfrenta el serio problema que al impulsar la indispensable ley que reforma los partidos políticos tiene que lidiar con el compromiso político asumido, que finalmente los partidos se van a poder constituir con un número absolutamente ridículo de afiliados.

¿Podría darse un caso de atomización tal del espectro que lleve a un riesgo de desestabilización de la democracia?

Creo que pese a todo la democracia chilena tiene reservas para no llegar a ese extremo, pero una de las claves que tuvo en estos 25 años desde 1990 fue un sistema ordenado de coaliciones políticas. Nos dejamos estar en muchas modificaciones que le habrían dado mayor proyección y fortaleza a esos partidos, como regular su organización interna, y de más está decir que hasta los escándalos de Penta, SQM y Caval operábamos con un sistema de financiamiento superado. Un sistema de extrema fragmentación del sistema partidista va a complicar mucho la gobernabilidad, será mucho más complejo, porque a la par del debilitamiento de los partidos hay un fortalecimiento de las organizaciones de la sociedad civil, corporativas, gremios, etc. El Colegio de Profesores está hoy en una posición de total intransigencia y en los hechos tiene en jaque al Gobierno. Lo que quieren del Gobierno y del Congreso es la rendición incondicional.

¿Y ustedes como oposición en qué están al debe? 

Nuestro mayor déficit, y lo he venido señalado desde hace por lo menos seis meses, es que la oposición -que luego del Gobierno anterior quedó en una muy debilitada posición en el Parlamento- debe necesariamente agruparse en una nueva plataforma. Esa nueva plataforma debe generar unidad, debe ser capaz de atraer a jóvenes intelectuales, a independientes, a personas que no han estado hasta ahora en los partidos de la centroderecha. Tenemos que ser capaces de generar un relato atractivo hacia el país. Estoy convencido que el actual esquema de una oposición dispersa y un conjunto de movimientos regionales afecta enormemente a la efectividad de la acción política. He planteado el paso máximo, que es tener la voluntad política de constituir un sólo partido político. Si las dirigencias de los partidos no están dispuestas a dar ese paso, a lo menos debieran estructurar una coalición que merezca el nombre de tal o agruparse en una federación, pero el actual estado de dispersión de la oposición y la centroderecha en su conjunto conspira contra la efectividad de su acción.

Usted planteó una “plataforma unitaria”, pero los partidos están recién reorganizándose tras los coletazos de los casos judiciales y ha sido lenta la puesta en marcha del “nuevo referente”. ¿Sigue siendo viable?

Siento que las directivas de los cuatro partidos están en deuda, porque todos coinciden que tiene que haber un nuevo referente -la palabra que yo prefiero utilizar, una nueva plataforma- pero no se dan pasos efectivos en esa dirección. Ahora, a los partidos de la centroderecha y también a los partidos de la Nueva Mayoría se le viene por delante un elemento externo que va a gatillar, en parte, esta decisión. Para que haya financiamiento público a los partidos políticos, que es algo por lo que he venido peleando desde 1994, es decir, exactamente 21 años, los partidos van a tener que reafiliarse. Es completamente absurdo que los cuatro partidos de la centroderecha pretendan reafiliarse por separado y creo que hay que utilizar inteligentemente la oportunidad y la obligación que implica el reempadronamiento para ir convergiendo hacia una plataforma única.

¿Cree que actualmente está deslegitimada la oposición para reinstalarse como alternativa?

Bueno, en nuestro actual estado de fermentación no, pero tenemos que actuar. La plataforma que se lanzó en enero fue, y lo admiten los mismos que la convocaron, un paso en falso, y no podemos dar un segundo paso en falso. Lo que estoy diciendo con todas sus letras es que la centroderecha, si quiere enfrentar con éxito las próximas elecciones, tiene que hacer este esfuerzo político de reagrupamiento, generar una nueva identidad, nuevos contenidos. He gastado semanas completas en conversaciones con los dirigentes de todos los partidos haciendo ver las experiencias de otras partes.

¿Ha faltado un rol más activo del Presidente Piñera?

En esta nueva plataforma el Presidente Piñera debe incorporarse y debe realizar un aporte. Trabajando cada uno como llanero solitario no llegamos a ninguna parte.

Usted propuso abrir la puerta a Andrés Velasco mirando a las presidenciales, pese a que el timonel de RN Cristián Monckeberg dijo que sería “sobre su cadáver” ¿Fue indisciplina lo suyo o va a insistir en eso? 

Ya lo aclaramos. El presidente de RN consideró que algunos estaban pensando en que Andrés Velasco fuera el candidato de la centroderecha. Yo jamás he pensado eso, mi razonamiento es mucho más simple: Andrés Velasco tiene su propio emprendimiento político y yo estoy convencido que en esta oportunidad él va a ser candidato presidencial. A mí me importa su trayectoria y sobre todo las coincidencias que tiene con nosotros. Y en cuanto a la trayectoria, él es una persona que ha abandonado definitivamente la Nueva Mayoría y que hoy es un opositor. Cuando alguien de la importancia de Velasco cruza el río y se suma a las posiciones de uno, es completamente absurdo empujarlo de vuelta.

“Sin cambios a la Reforma Tributaria y laboral, ni Mandrake el mago podrá reactivar la economía”

Esta semana el futuro del escenario económico dominó el debate. La señal del Gobierno fue apostar por bajar las expectativas y ajustar el presupuesto y Andrés Allamand junto a parlamentarios de RN entregaron una serie de propuestas al ministro de Hacienda.

¿Entiende la cautela que ha tenido el ministro Valdés?

El mayor problema que tiene la economía chilena es su crisis de confianza y el desplome de la inversión. La inversión durante el Gobierno de Piñera, en general, y durante los Gobiernos anteriores, estuvo arriba del 25%. La inversión el año 2014, y yo creo que va a ser peor el año 2015, va a estar bajo el 21%. El ministro Valdés no puede reactivar la economía sobre la base del aumento de la inversión pública, porque eso es un porcentaje muy bajo de la inversión total. El problema que tiene es que si no aumenta la inversión no puede activar la economía, no puede generar crecimiento, y además si él no logra que la inversión repunte no puede generar reactivación, que es lo que conduce al crecimiento y al empleo. Si la inversión sigue cayendo el efecto que se viene es deterioro en el consumo y mayor cesantía. Parte, no todo, de los factores que generan el desplome de la inversión es finalmente la Reforma Tributaria. A los problemas que ya genera se le quiere incorporar una reforma laboral. Mi convencimiento, y lo que le hemos transmitido al ministro Valdés, es que sin cambios en la Reforma Tributaria y Laboral, ni Mandrake el mago podrá reactivar la economía.

El miércoles se reunieron con el ministro y pidieron cambios a la Reforma Tributaria ¿Fue un error haber concurrido a un acuerdo en primer lugar?

Nosotros logramos un resultado que lejos de ser óptimo a lo menos logró evitar lo que habría sido la lápida para la economía chilena. He escuchado a senadores DC decir que ellos querían otro sistema tributario. Lo cierto del caso es que la DC, y todos los partidos de la Nueva Mayoría, aprobaron unánimemente en la Cámara el sistema de renta atribuida que, entre otras cosas, generaba impuesto al 35%. Nosotros logramos corregir lo que fue posible, con el pie forzado del mal proyecto original y lo que había votado la Cámara de Diputados.

Teniendo en cuenta que se viene la discusión constitucional, ¿cuáles son los mayores temores respecto a una cambio en el derecho de propiedad?

El tema del derecho de propiedad no es ningún espejismo, ni tampoco es la típica campaña del terror. El asunto es simple: Chile tiene hoy efectivamente garantizada la propiedad privada a través del mecanismo de protección que existe en la propia Constitución. En dos palabras: que la expropiación es siempre por ley, siempre con pago al contado, y siempre por el valor comercial del bien expropiado. El programa de la Nueva Mayoría lo que pretende es no mantener a ese mecanismo expropiatorio el rango constitucional, quieren dejarlo al nivel de una ley simple. Eso en la práctica genera una enorme incertidumbre. Sin embargo, los ministros Burgos y Valdés me han señalado que el Gobierno no pretende cambiar los mecanismos de expropiación.

Entrando a la reforma laboral, ¿está de acuerdo con el finde reemplazo en huelga?

Le contesto con las palabras de Marcelo Albornoz, un ex director del Trabajo y uno de los más destacados expertos laboralistas del país. Él dijo que tal como estaba la ley ni siquiera se podía asegurar que en caso de un conflicto el Metro pudiera funcionar. Eso ahorra mis palabras. Más allá de que haya o no reemplazo, desde el punto de vista del titular el tema se puede resolver. Pero si una persona reconocidamente partidaria del Gobierno está diciendo que la ley, tal como salió de la Cámara, ni siquiera garantiza que el Metro no vaya a paralizarse cuando hay una huelga, está todo dicho.

¿Existe apertura real a lograr el piso de servicios mínimos?

Hay que abrir la mente y pensar en nuevas soluciones. Una cosa es pensar en la huelga sin reemplazo y agregarle que tampoco va a haber descuelgue. Si se pactara una forma de descuelgue, entonces quizás las consecuencias negativas del reemplazo, como está pensado hoy, se atenuarían. Nosotros vamos a proponer una negociación global de la reforma, no pieza por pieza.

¿Le gusta la fórmula de los grupos negociadores?

Contesto con coherencia. Si el propósito explícito de la reforma laboral es aumentar la cobertura de la negociación colectiva, qué sentido tiene que sólo los sindicatos puedan negociar. Los grupos negociadores contribuyen a la negociación colectiva. Si establecemos que la forma de negociar para ellos sea reglada, evitamos significativamente las interferencias indebidas de los empresarios en relación a estos grupos.

 

Publicado por Pulso, el viernes 26 de junio de 2015.

Senadores de RN piden a comisión política del partido respetar Protocolo de acuerdo de Reforma Tributaria

El senador  Jefe de Bancada de senadores de Renovación Nacional Alberto Espina, señaló que no se puede hablar de una vía libre en la votación del proyecto de Reforma Tributaria; sino de hacer valer el compromiso adquirido por el Presidente del partido Cristián Monckeberg y por  el senador José García en el Protocolo de Acuerdo.

“El que algunos diputados del partido se descuelguen del Protocolo de Acuerdo firmado hace unas semanas, no nos parece adecuado”

“No tenemos duda alguna que daremos cumplimiento al protocolo, no por una cuestión partidaria; sino que porque mejora considerablemente el proyecto original; no es lo ideal para nosotros pero el proyecto original era inferior y dañino para el país”.

Si bien explicó el acuerdo no les satisface plenamente, al menos lo mejora bastante, todo lo cual llevo en su minuto a firmar este acuerdo con la Nueva Mayoría.

“De no ser así se estaría votando por un proyecto mucho más malo que es la reforma originalmente que traía innumerables errores y perjudicaba a las pymes y a la clase media en general de modo que, hemos acordado solicitarle formalmente a la mesa del partido encabezada por el diputado Cristián Monckeberg que se respete el protocolo firmado en el Senado, ya que de lo contrario se estaría faltando a un compromiso político adquirido por todo el  equipo negociador”.

“Sabemos que pueden haber distintas posturas y opiniones, pero sin lugar a dudas este acuerdo nos permitió avanzar en innumerables puntos y mejorar sustancialmente el proyecto original de modo que votar en contra pareciera un contrasentido”.

Presidente RN, Cristián Monckeberg, por Reforma Tributaria: “El partido está haciendo todo lo necesario para mejorar una mala reforma”

El Presidente de Renovación Nacional, Cristián Monckeberg, señaló que “el partido está haciendo todo lo necesario para mejorar una mala reforma”, al hacer alusión a la acuerdo de Reforma Tributaria y señaló que “nos queda una tercera etapa, que es la de los diputados, donde les entregaremos todos los antecedentes necesarios, para que vayan despejando las dudas, que son muy legítimas”.

“Vamos a aprobar y respaldar una reforma que iba por mal camino y que hemos contribuido a mejorarla. No es de las mejores reformas, no es para abrazarse, pero estamos contribuyendo a mejorarla. Como la había planteado el gobierno era muy mala. En ese sentido, los diputados, algunos de ellos, tienen dudas muy legítimas, pero se están despejando. De esa manera, espero que tengamos una opinión común”, aseguró Monckeberg.

“Estamos avanzando en despejar las dudas. El partido respeta el acuerdo y la palabra empeñada y respetaremos las dudas de los parlamentarios”, finalizó Cristián Monckeberg.

Mario Desbordes a Diario Financiero: “Lo que hace Amplitud es ponerle la bencina y entregarle las llaves de la retroexcavadora a la NM”

Lo más noticioso del Consejo Nacional de RN el sábado pasado fue que en su intento por refundar e institucionalizar la Alianza invitó a representantes de la UDI y Evópoli, con quienes se vuelve a reunir hoy, pero no de Amplitud. Sin embargo, el movimiento estuvo presente porque las alusiones a los escindidos del partido no fueron pocas. En conversación con DF, el secretario general de la tienda, Mario Desbordes, aclara porqué estima que no son parte de la coalición. Pero también explica que en materia educacional, Renovación optó por comenzar a defender con “más énfasis” la educación pública y que está de acuerdo con un “lucro limitado” a los colegios particular subvencionados.

-¿Así es posible avanzar en un acuerdo en educación?

-Sí, es posible, estamos disponibles. Lo que sí nos interesa es que los énfasis del gobierno pasen de fierros a calidad y carrera profesional docente.

-Con esto de que un día la derecha se sube y al otro se baja de las negociaciones por la reforma tributaria, ¿es posible que RN se eche para atrás?

-No, apoyamos el protocolo. El punto es cómo se traduce a un proyecto de ley. Si la Nueva Mayoría pretende aplicar letra chica, no vamos a suscribir eso.

-Queda la sensación de que no había interés real en un acuerdo.

-Tenemos interés genuino de mejorar un mal proyecto, porque el original es muy dañino e inconstitucional en algunos aspectos. Nos preocupa que el gobierno, quizás presionado por los diputados, por los partidos que no estuvieron en la negociación –como el PC-, esté tratando de hacer concesiones que desnaturalizan el acuerdo marco.

-Diputados de su bancada también han dicho no estar de acuerdo.

-Salvo el diputado Nicolás Monckeberg, que ha sido el único que ha manifestado una postura acorde, quizás, a criterios que están fuera del partido, lo de los demás son temas bien puntuales.

Refundación de la Alianza

-¿En qué está RN en esta etapa?


-Trabajando intensamente para fortalecer el partido. En relación con la Alianza, queremos refundar la coalición, para que no sea sólo electoral. Tenemos que aprender de la NM, que ha sido capaz de construir una coalición política. Y el tercer gran desafío es trabajar para la elección municipal desde ahora, porque entendemos que es clave para la presidencial y parlamentaria.

-Como una señal de querer avanzar en la refundación invitaron a la UDI y Evópoli al consejo, pero dejaron fuera a Amplitud.

-No sé si es parte de la coalición. Y eso tiene que ver con hechos.

-¿Qué hechos concretos?

-El proyecto de reforma binominal al que adhieren, que es muy dañino porque sobredimensiona la votación de la izquierda. Porque si se aprueba, en el próximo período legislativo, lo que hace Amplitud, con todas sus letras, es ponerle la bencina y entregarle las llaves de la retroexcavadora a la NM. Eso es gravísimo, porque ese proyecto es la madre de todas las demás reformas, porque le permitirá a la izquierda hacer las que quiera.

-¿Y la Alianza no ha usufructuado de un sistema electoral que produce lo que ustedes rechazan ahora?


-No se trata de hacer caricaturas. Yo me hago responsable de RN que desde el 2005 ha sido partidario de modificar el binominal. Participé de las conversaciones con la DC y elaboramos un proyecto que asumieron como propio la DC, el PPD y el PS. Es el más amplio que ha habido. En ese se pudo haber avanzado, si no fue así no es responsabilidad de RN.

-¿De quién entonces?


-Entre otros de la senadora Lily Pérez y quienes están ahora en Amplitud, y la UDI.

-¿También jugó en contra que su gobierno enviara uno paralelo en vez de sumarse a ese que concitaba más respaldo?


-Fue un error gravísimo que se cometió y ya se cometió. Y si Amplitud mantiene la actitud de sumarse de manera tan fácil a proyectos gravísimos de la NM, lo que hace es ponerse fuera de la Alianza.

-Amplitud les hace la misma crítica por sumarse al protocolo por la reforma tributaria.

-Lo que ellos hicieron fue adherir a un proyecto de la NM sin cambiarle una coma. Lo que nosotros hicimos es cambiar profundamente la reforma tributaria. Lo que está haciendo Amplitud va contra la lógica más elemental de constituir coalición.

-¿Entonces qué se puede esperar de RN en binominal?


-Descarto de plano que RN se sume al proyecto de Peñailillo.

-Pero siguen trabajando con la DC.

-Estamos trabajando con la DC para cambiar el proyecto de manera importante. No queremos que nazca con la misma crítica que el binominal: que está hecho a la medida de alguien.

-¿Cuál es el principal problema? 

-Cómo se asignan los diputados y los senadores. Qué cantidad se pone en cada distrito. 
-¿El costo del aumento de parlamentarios es un problema?
-Con los números que plantea el gobierno es imposible creer que no tendrá costo. Y es exclusivamente su responsabilidad, ya que aumenta los parlamentarios en números que no quisiéramos. Pero es la única forma de llegar a acuerdo.

-¿Están dispuestos a supeditar el tema de los costos si es que hay posibilidad de acuerdo?


-Estamos dispuestos. No nos queda más margen para tratar de negociar un mejor proyecto, y eso involucra como punto de partida esencial para el gobierno, el aumento de parlamentarios.