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La centro derecha ¿del futuro?

Por Fredy Vásquez Cabrera, presidente de la Juventud de Renovación Nacional (JRN)

“La centro derecha del futuro” es un libro publicado en 1993 por Andrés Allamand. En él, se plasmaban los problemas del sector, los desafíos y su rol frente al nuevo sistema democrático. A decir verdad, muchos de los aspectos ahí planteados siguen en plena vigencia y son totalmente atingentes al debate sobre la “crisis” de la derecha.

Cuatro son los grandes problemas que podemos identificar en el libro y que se ajustan plenamente a la realidad actual del sector: Caudillismo, Independencia, Poderes Fácticos y Discurso de Negación.

El caudillismo de los 90´ en la centro derecha tenía mucho que ver con la figura de Pinochet, el recuerdo del gobierno de Alessandri y la arraigada idea de que las personas son más importantes que el colectivo. La verdad es que hoy en día, la situación ha cambiado de personajes pero no de realidad. El gobierno de Sebastián Piñera (reconocido por él mismo) contó con un fuerte desprecio a los partidos, lo cual produjo fuerte disputas en el sector.

Además, actualmente tenemos más candidatos presidenciales que partidos en la coalición. Independientemente del mérito o capacidad que tenga cada uno de ellos para llegar a la Moneda, da cuenta que en nuestros liderazgos, el reconocimiento al “otro” es escaso o simplemente nulo.

El independentismo de la derecha tiene que ver mucho con lo anterior. Pero actualmente la noción  de ser “independiente” ha tomado formas aún más negativas que la simple “no militancia”. La raíz de éste problema, dice Gonzalo Vial, tendría su origen en la valoración del individuo por sobre el colectivo. Sin embargo, además de lo anterior, hoy vemos que los partidos políticos están anquilosados  en estructuras formales que no dan real atractivo para la adhesión.

Por tanto tenemos un doble problema: Personas que no quieren a los partidos y a su vez, partidos políticos que no dan reales incentivos a las personas para su incorporación. Es por eso que la responsabilidad es de ambos. Tenemos “intelectuales” que debaten sobre el sector pero ninguno es militante; así contamos a Axel Kaiser, Daniel Mansuy, Hugo Herrera, entre otros. Muchos ex ministros de nuestro gobierno tenían con tenían nociones de partido y colectivo por lo cual se cayó en la típica idea de que Gobernar es administrar.

Cuando se habló de Poderes Fácticos en los 90´, muchos lo vieron como una traición al sector. Digámoslo claro: Muchos creían que el financiamiento de privados a las campañas era una ventaja. Esto resultó ser una bomba de tiempo y como ya sabemos, hoy golpea fuerte a nuestro sector, particularmente a la UDI. Pero más allá que el financiamiento de campañas, también hay un componente de relación política – dinero y Negocios – política. Estas variables las centro derecha no ha querido dejarla a un lado.

Por último, el discurso de negación ha sido la base de la centro derecha pos dictadura. ¿Por qué siempre se da que la centro derecha se opone a todo? La respuesta es bastante simple: Muchos creen que el proyecto para Chile ya fue realizado, que luego de la consolidación del modelo económico simplemente hay que dedicarse a su defensa.

En plena campaña presidencial del 2013 la traumática candidatura de Matthei se limitaba a decir: No al debate constitucional, No a reforma Tributaria, No a revisar modelo de AFP, No al cambio del binominal y así suma y sigue. Hay que señalar que además se ha caído en un frase peligrosa: “El gobierno de la Nueva Mayoría tiene un mal diagnostico”. ¿Es realmente así? ¿Acaso el país no requiere cambios?

Esperamos que en una próxima columna podamos desarrollar propuestas para estos cuatro problemas que ya en 1993 Andrés Allamand identificaba.

 

 

Columna publicada en “Chile B”, el 23 de septiembre de 2015.