gratuidad en educación superior


Diputado Santana llamó al gobierno a flexibilizar recursos para CFT e Institutos profesionales en Presupuesto 2016

El jefe de bancada RN aseguró que lo propuesto por el Ejecutivo en esta materia es un proyecto discriminatorio, ideológico e irresponsable.

Una dura crítica realizó el diputado de Renovación Nacional e integrante de la cuarta subcomisión Especial Mixta de Presupuesto, Alejandro Santana, en el marco del estudio de la Partida 09 de la Ley de Presupuesto 2016, correspondiente al Ministerio de Educación.

Tras escuchar las posturas de 14 representantes de diferentes organizaciones académicas y estudiantiles sobre la gratuidad en la educación superior, Santana aseguró que “este es un proyecto discriminatorio, es un proyecto ideológico, es un proyecto irresponsable, desde el punto de vista, que a través de una glosa presupuestaria se quiere aplicar una política pública”.

Según el jefe de bancada RN, “aquí los rectores que representan a instituciones que van a ser beneficiadas y otras que no van a ser beneficiadas presentaron sus reparos con ciertos matices”.

En esa línea, el parlamentario indicó que de la discusión se desprende “que este no es un problema ideológico, sino que es un  problema de recursos”.

Y es que a juicio de Santana “hay un 80% de estudiantes  de educación superior que no van a recibir este beneficio, y no lo van a recibir porque el gobierno cree que esto hay que estatizarlo, y si no hay Estado, no hay nada para quienes legítimamente estudiaron en otras instituciones, específicamente CFT, o Institutos Profesionales”.

El diputado del partido de la estrella tricolor puntualizó, que “esta es una mala noticia para estudiantes de regiones, porque casi  ninguno va a recibir beneficio, y se va a concentrar como siempre en Santiago”.

Con todo, Santana advirtió que “si en este debate, la Ministra Delpiano, el gobierno, y la Presidenta Bachelet no generan flexibilidad, será un tiempo perdido, porque sin lugar a dudas, este proyecto se aprobará con los votos mayoritarios que tienen en la Cámara como también en el Senado, y finalmente los que perderán serán los chilenos”.

Gratuidad en la educación superior: La montaña rusa de la improvisación

Por Camilo Morán Bahamondes, Juventud de Renovación Nacional (JRN)

Una especie de compra en verde es lo que han tenido que enfrentar los miles de jóvenes que se preparan para rendir la Prueba de Selección Universitaria (PSU) el próximo 30 de noviembre y 1 de diciembre. Y es que las familias de dichos estudiantes viven en la más completa incertidumbre al no tener claridad de cómo terminara el ofertón de la Presidenta.

¿Ofertón? Claro, porque en primera instancia la gratuidad para la educación superior fue una propuesta que tenía como plazo de cumplimiento 2018. Sin embargo, en un ataque de entusiasmo y optimismo, durante su discurso del 21 de mayo pasado Bachelet anunció que se adelantaban los tiempos y la cosa empezaba a funcionar a partir del próximo año.

El desmedido ofrecimiento realizado por la Mandataria en la Cuenta Pública 2015 ante el Parlamento, solo provocó una falsa ilusión en sectores de la sociedad, pues nunca existió un respaldo sólido de cómo se llevaría a la práctica. La evidencia de esta situación está en ese mismo Congreso, que ha sido testigo de la verdadera montaña rusa de la improvisación a la que ha sido sometido el proyecto de gratuidad, al punto de sufrir alrededor de diez cambios de criterio en lo que va del año.

Resulta que el slogan de “educación gratuita y de calidad para todos”, que debemos reconocer como un éxito en la campaña de la ahora Presidenta, ha sido traicionado por las formas. Cuando una autoridad hace una promesa a la ciudadanía, y peor aun, cuando una gran mayoría de la gente se convence que esa propuesta es real, se debe ser lo suficientemente responsable para saber cómo cumplirla y no quedarse exclusivamente en los titulares, como ya se ha hecho costumbre para esta administración.

Así las cosas, hoy son más de 283.000 familias a las que doña Michelle subió a esta montaña rusa de la improvisación. En medio de subidas, bajadas y curvas se ha jugado con el futuro de personas que aspiran a tener una buena educación y que se esperanzaron en no poner un peso para lograrlo.

En nuestro país es muy conocida la estrategia del “cuento del tío”, donde se arma una historia falsa que permite engañar a la gente para conseguir un objetivo. A la luz de los hechos acontecidos en materia de educación, ¿es muy descabellado pensar que hay muchos que pueden sentir que cayeron, en este caso, en el cuento de la tía?

 

 

Columna publicada en “Chile B”, el 2 de octubre de 2015.