Constitución


Chile Vamos presentó propuesta constitucional con énfasis en rol más fuerte del Estado

Equipo de la coalición -liderado por el senador RN, Alberto Espina- elaboró documento con 80 iniciativas para la Carta Fundamental del país. El texto será sociabilizado con la ciudadanía con el objetivo de engrosarlo y que sea presentado como proyecto de ley a fin de año. Además, desde el bloque opositor criticaron a la Nueva Mayoría por esconder sus ideas.

Fueron seis meses de trabajo los que ocupó el equipo de estudios constitucionales de Chile Vamos -liderado por el senador Renovación Nacional, Alberto Espina- para cumplir el encargo del comité ejecutivo de la coalición: presentar la propuesta constitucional del bloque opositor.

Así, este jueves 12, en el salón Pedro León Gallo de la sede del Congreso en Santiago, el conglomerado dio a conocer un documento con 80 iniciativas para la Carta Fundamental del país.

“Nosotros ponemos nuestras ideas arriba de la mesa para que la ciudadanía critique, aporte, construya un camino constitucional ente todos y la Nueva Mayoría las esconde, simplemente porque las divisiones entre ellos hacen imposible que construyan una propuesta propia. Nosotros construimos nuestra propuesta valorando los 200 años en que nuestro país ha ido evolucionando (…) pero la Nueva Mayoría, y el gobierno, simplemente se quedó atrapada por la izquierda más dura”, afirmó Espina.

En esa línea el parlamentario aseguró que el oficialismo “quiere partir de cero y desconocen todo lo que se ha avanzado en estos años. Ellos lo miran en menos porque son los dueños de la verdad, porque Chile nació hace dos años. Esa es la arrogancia de la izquierda que hoy gobierna y esa es la principal razón por la cual le vamos a quitar el gobierno”.

Dentro de los puntos más destacados del texto, Espina explicó que “queremos un Estado que sea fuerte en términos de asumir su responsabilidad. La participación del sector privado es válida, necesaria y útil, pero el Estado tiene el deber insustituible de crear las condiciones fundamentales para mejorar las condiciones de vida de los chilenos. Eso es un giro y un cambio respecto de nuestra propuesta histórica”.

Para el presidente de RN, Cristián Monckeberg, “el gran desafío nuestro hoy es bajar este documento a la ciudadanía, sociabilizarlo lo más posible y engrosarlo con todos los comentarios, aportes y críticas que también seguramente se le van a hacer, para poder finalmente llegar con este documento al Congreso Nacional, con una propuesta legislativa, que tiene que estar presentada a más tardar a fin de este año”.

“Este es un debate honesto, el cual empezamos hace bastante tiempo y que hoy lo abrimos a la ciudadanía”, remató el timonel del partido de la estrella tricolor.

En esa línea, la consejera política de Evópoli e integrante del equipo constitucional del bloque opositor, Lorena Recabarren, señaló que “la propuesta de Constitución de Chile Vamos es el reflejo de un largo trabajo en equipo que muestra que cuando se debate con altura de miras, es posible obtener buenos resultados. En una derecha moderna esta es la forma de hacer las cosas y la manera en la que desde Horizontal y Evópoli, esperamos podamos avanzar”.

Por su parte, desde la Unión Demócrata Independiente, su vicepresidente, Edmundo Eluchans, indicó que “nos interesa destacar que frente al discurso hueco, populista y demagogo del gobierno, que habla de nueva Constitución y convoca a un Consejo de Observadores que no le otorga facultades, nosotros hemos hecho un serio esfuerzo unidos los cuatro partidos de Chile Vamos, más otros movimientos, y hemos hecho una propuesta de 80 medidas que creemos contribuirían de manera decisiva a mejorar nuestro actual Constitución”.

Finalmente, el secretario general del PRI, Eduardo Salas, dijo que “hoy inauguramos el verdadero proceso de discusión constitucional. Acá hay contenidos que el gobierno de la Nueva Mayoría ha sido incapaz de entregar. El PRI esta contento porque hemos podido aportar desde el centro humanista y social cristiano al concepto de Estado Solidario, que es la marca diferenciadora de nuestra propuesta constitucional”.

Propuesta de la Comisión de Asuntos Constitucionales de Renovación Nacional

Renovación Nacional: Vocación histórica de apertura al perfeccionamiento constitucional

Renovación Nacional, heredera de una tradición republicana bicentenaria, siempre ha liderado la revisión crítica y el mejoramiento permanente de las instituciones, la política y la democracia chilena, impulsando un país más libre, justo, digno e inclusivo.

Este rol histórico, ha sido particularmente relevante a la hora de mirar las reformas constitucionales. Nuestros principales dirigentes participaron en el Acuerdo Nacional de 1985 junto con otras fuerzas políticas, consensuando las reformas constitucionales de 1989 para permitir el camino a la transición democrática, todo ello, en contra de la opinión de algunos sectores políticos. Luego, en el proceso de reforma constitucional de 2005, contribuimos a erradicar los llamados “enclaves autoritarios” de nuestra Carta Fundamental. Posteriormente, en el año 2012 propusimos al país un cambio al régimen político que estimamos necesario para fortalecer la gobernabilidad y la estabilidad institucional.

En el actual debate sobre el proceso constituyente, participaremos en toda discusión que tenga por objeto perfeccionar nuestras reglas constitucionales de cara al futuro, en pos del sueño común de avanzar hacia un Chile más humano, digno, desarrollado y moderno en lo económico, social, cultural y político.

La discusión no puede quedar, de un lado, a manos de quienes creen que todo debe hacerse de nuevo y proponen el camino de los atajos institucionales, los resquicios, la cultura de la retroexcavadora y la refundación, y, del otro, de aquellos que defienden un inquietante statu quo e inmovilismo, ignorando las señales claras de la ciudadanía de que hay que revisar algunas de nuestras instituciones con el objeto de que cumplan de mejor forma la función de servir al desarrollo integral de nuestro país y de quienes lo habitamos.

Creemos en la importancia de la estabilidad institucional, manteniendo un permanente espíritu de revisión constructiva de su funcionamiento. Sostenemos también que la defensa irreflexiva de la tradición puede, no sólo ser mala consejera, sino que deslegitimar y desprestigiar ante la ciudadanía el ordenamiento constitucional vigente en caso de no avanzarse en reformas que lo ajusten a los nuevos tiempos y desafíos del país. Somos de la opinión, entonces, que se requiere un equilibrio razonado entre nuestra tradición e historia y las necesidades de los nuevos tiempos.

 

Evolución Constitucional: la Carta actual y sus modificaciones

La Constitución actual entró en vigencia el 11 de marzo de 1981, tras ser aprobada en un controversial plebiscito. Desde 1989 hasta hoy, ha sido modificada a través de 36 leyes de reforma constitucional, cambiado más de 300 veces su articulado, siguiendo para ello los mecanismos institucionales de reforma.

En los momentos decisivos de discusión y elaboración de las grandes modificaciones de 1989 y 2005, Renovación Nacional apoyó con sus convicciones y votos los cambios que el país y la institucionalidad necesitaban.

En la reforma de 1989, en el contexto de la transición al régimen democrático, se introdujeron 54 grandes modificaciones a la Carta, aprobadas mediante un plebiscito que contó con todas las garantías y un amplio apoyo ciudadano. Entre estos cambios constitucionales, destacan modificaciones sobre las facultades del Presidente de la República,  sobre el pluralismo político y los estados de excepción constitucional, todas las cuales contribuyeron a que el país se encausara hacia un régimen democrático con pleno respeto de los derechos de las personas.

En las reformas de 2005, se eliminaron los senadores institucionales (designados) y vitalicios (ex Presidentes de la República), se modificó el Consejo de Seguridad Nacional y el Tribunal Constitucional, se redujo el mandato presidencial y se introdujeron los principios de probidad y publicidad para mejorar la calidad de la política, otorgándose además mayores potestades al Congreso Nacional en aspectos como fiscalización y tratados internacionales.

Tras la reforma de 2005 vinieron todavía nuevos cambios constitucionales de gran relevancia, los que contaron con el apoyo y liderazgo de Renovación Nacional para ser llevados a efecto. Es el caso del establecimiento de las elecciones primarias (2010) y la obligación del Estado de proporcionar a las víctimas de la delincuencia asesoría y defensa gratuita para ejercer la acción penal (2011).

Este año 2015, han sido aprobadas dos leyes de reforma constitucional para aumentar los estándares de probidad y perfeccionar la fiscalización del sistema político, tales como la obligación de rendir cuenta anual de las autoridades del Congreso Nacional y aquella que otorga autonomía constitucional al Servicio Electoral.

Así, la consolidación de una democracia constitucional en Chile se ha logrado a través de un camino de reformas ampliamente consensuadas, graduales y acumulativas. Dichas reformas han cambiado sustantivamente el rostro a la Constitución original y en ellas Renovación Nacional ha tenido un rol fundamental.

Lo anterior demuestra que los actuales mecanismos de reforma constitucional no han sido obstáculo en este proceso. La Constitución no es un freno al cambio constitucional como algunos sostienen. Nadie puede señalar que se trate de una constitución rígida que no pueda cambiarse o perfeccionarse.

En conclusión, hemos demostrado que creemos en una necesaria evolución constitucional, esto es, una sana relación entre continuidad y cambio, construyendo sobre las instituciones y prácticas constitucionales y políticas que han demostrado ser exitosas en el camino al desarrollo, la modernidad y la paz social.

 

La estrategia de la Nueva Mayoría: esquivar los contenidos

La Nueva Mayoría, en el debate constitucional, ha adoptado un camino equivocado, centrando su postura sólo en aspectos formales. Salvo las menciones generales de su programa, no ofrece con claridad ninguna idea sobre el contenido de su postura constitucional, ni de lo que quiere para Chile. Se olvidan que un país no puede partir de una hoja en blanco, como si los derechos de las personas y las instituciones que durante nuestra historia hemos construido y que han servido al progreso del país, no existieran.

¿Por qué no han querido discutir los contenidos de las reformas constitucionales? La respuesta es simple: sus profundas diferencias ideológicas no les permiten ponerse de acuerdo en ellas. Por eso intentan poner en el centro del debate la forma del cambio constitucional y no el fondo del mismo, con el objeto de obtener ventajas electorales. Lamentablemente todo indica que la acción del Gobierno apunta a una estrategia dirigida a ocultar las graves debilidades de su gestión más que a liderar la modernización de nuestra institucionalidad de tal manera que esta última constituya los cimientos sobre los cuales se construya una mejor sociedad basada en los principios de un Estado Democrático de Derecho.

En este camino, el Gobierno no ha tenido problema alguno en pretender debilitar la autoridad del actual Congreso Nacional o en desconocer el rol fundamental de los partidos políticos. Bajo un anunciado esquema de participación ciudadana, todo indica que su objetivo político es intentar imponer concepciones ideológicas que no han sido sinceros en transparentar.

Como se verá, nuestro camino es completamente distinto: Realizamos propuestas de cambios constitucionales que someteremos al análisis, reflexión y discusión ciudadana, con la mayor apertura para recibir los aportes que las enriquezcan. Esta es la forma honesta y transparente que, en democracia, se reconoce el derecho a participar y se respeta la dignidad de los ciudadanos, sin menospreciar su inteligencia. Las mismas propuestas u otras, luego del debate, deberán ser discutidas y aprobadas en el Congreso Nacional y ratificadas finalmente mediante un plebiscito ciudadano.

 

La hora de los contenidos: nuestra propuesta

Para Renovación Nacional la democracia constitucional descansa en dos principios fundamentales que deben equilibrarse: el principio de las mayorías y el principio del respeto a los derechos humanos.

Conforme al primer principio, las autoridades y decisiones más relevantes de una República se deben adoptar siempre de acuerdo a la regla de una mayoría establecida en consideración a la relevancia de las materias que se abordan. Ello, para asegurar el respeto de los derechos humanos, especialmente de las minorías. Así, conforme al segundo de los principios, a las personas deben garantizárseles sus derechos, los que constituyen un freno o límite al poder de las mayorías, de las organizaciones y de toda forma de opresión del Estado o de cualquier agrupación. Se trata este último -el respeto a los derechos– de un principio que legitima el orden político y constitucional, permitiendo que las personas y sus familias puedan desarrollar y decidir sobre las cuestiones cruciales de sus vidas.

Estamos convencidos que toda reforma que esté dirigida a fortalecer y perfeccionar nuestro régimen democrático y ampliar y asegurar los derechos de las personas, constituye un aspecto central para tener un mejor país y siempre contará con nuestro apoyo decidido. Por lo mismo, Renovación Nacional entrará a este debate constitucional reconociendo y valorando todo el avance que se ha logrado en nuestra Constitución en materia de derechos, libertades y garantías individuales.

A partir de este marco de principios básicos, creemos que es indispensable discutir los contenidos constitucionales que ayuden a construir una sociedad más libre, justa y solidaria en donde la dignidad de todas las personas sea el fundamento último de nuestro actuar.

De esta forma, queremos invitar a los chilenos a pensar en cambios a la Constitución en base a los siguientes pilares fundamentales:

 

  1. Un Estado Democrático de Derecho, subsidiario, solidario y que garantice la paz social.

Somos partidarios de un Estado Democrático de Derecho, basado en la libertad individual, la responsabilidad, la justicia, el respeto a la dignidad de las personas y la solidaridad entre sus miembros, que promueva activamente el goce de las libertades y derechos, a la vez que tenga como objetivo irrenunciable lograr mínimos sociales que permitan, de un lado, darle dignidad a los chilenos y, del otro, una verdadera igualdad de oportunidades, sin la cual el lugar y el nacimiento pasan a ser condicionantes del destino de las personas. Libertad, justicia, solidaridad, dignidad y paz social son todos valores que deben estar en nuestra Carta Fundamental e iluminarla. Luego, será el juego democrático, a través de la ley y las autoridades electas, quienes irán definiendo cómo se materializan estos objetivos en políticas públicas.

Así, en lo que respecta a los derechos mínimos indispensables para el desarrollo humano que se han venido conformando bajo la noción de derechos económicos, sociales y culturales (tales como vivienda, salud, educación, trabajo y vejez digna), proponemos que ellos sean reconocidos como un conjunto de fines u objetivos que orienten a los colegisladores y a la administración a la hora de diseñar las políticas públicas, todo ello para garantizar la búsqueda de una sociedad justa y digna. Será principalmente el legislador, en base al libre juego democrático de mayorías, el que deberá ir plasmando en el tiempo la mejor forma de lograr estos fines y priorizando entre ellos, según lo exija la realidad.

Adicionalmente, es imperativo que el Estado garantice a los chilenos la seguridad individual y colectiva, promoviendo la paz social. Sin seguridad individual, ningún ciudadano puede realmente gozar de la libertad y de los derechos que la Constitución le reconoce.

 

  1. Ampliar y fortalecer los derechos y libertades de las personas frente al Estado.

Los derechos que la Constitución chilena consagra han sido indispensables para lograr el desarrollo y progreso que el país evidencia, pero requieren ampliarse y fortalecerse. Ello, por cuanto el Estado puede entrar en conflicto con los mismos, sea por sus ineficiencias o negligencias, sea por el abuso en las funciones que debe cumplir. Por eso, entre otros, proponemos:

  • Robustecer el derecho a la no discriminación arbitraria, estableciendo expresamente motivos o categorías en virtud de los cuales no se pueden hacer diferencias;
  • Establecer la garantía de una pronta y oportuna administración de justicia, ya que las demoras en ella, la falta de amparo a la víctima o solución del conflicto, constituyen en sí misma una nueva forma de injusticia. La expresa obligación del Estado de proteger a las víctimas adoptando todas las medidas necesarias para que este derecho sea una realidad y no una utopía.
  • Consagrar expresamente las garantías del debido proceso, tanto judicial como administrativo. Así, todo ciudadano debe tener derecho a conocer la información con la que cuenta la administración, ser notificado de que existe una investigación en su contra, tener la posibilidad de defenderse oportunamente, entre otros elementos;
  • Constitucionalizar los derechos del ciudadano y el contribuyente frente al Estado administrador. Entre ellos, el derecho a ser tratado dignamente, ser asistido tanto en el cumplimiento de las obligaciones como en el ejercicio de los derechos; no ser sometido a dilaciones innecesarias ni a requerimientos de antecedentes que ya obran en poder del Estado;
  • Establecer un servicio autónomo que tenga como función resguardar los derechos de las personas frente al Estado, sus organismos y quienes operen servicios públicos en virtud de concesiones.
  1. Perfeccionamiento y nuevos derechos constitucionales

A partir de los derechos y libertades que nuestra Constitución ya reconoce, proponemos, entre otros, lo siguiente:

  • Resguardar y proteger la libertad y el derecho-deber preferente de los padres de educar a sus hijos;
  • Fortalecer la libertad de expresión protegiendo y promoviendo la creatividad humana y las manifestaciones culturales;
  • Garantizar de mejor forma el derecho a la honra y a la vida privada;
  • Reconocer el derecho al respeto de la identidad personal y a la imagen;
  • Establecer el derecho a la reinserción social y a la rehabilitación, debiendo el Estado desarrollar políticas concretas al efecto;
  • Establecer el deber del Estado de promover el emprendimiento privado y la innovación, permitiendo que el esfuerzo particular sea reconocido con el legítimo derecho al goce de las invenciones y resultados;
  • Constitucionalizar los derechos del consumidor. Lo anterior, con el propósito de prevenir y sancionar los abusos que se cometan;
  • Reconocer el esfuerzo que realizan las familias en el cuidado y formación de los hijos, señalando que el Estado deberá realizar políticas concretas de apoyo a las mismas, sin afectar su autonomía;
  • Establecer el derecho a una competencia limpia y libre en los mercados, señalando el deber del Estado crear las regulaciones y llevar adelante las fiscalizaciones que permitan resguardarlas.

 

  1. Una descentralización efectiva ante la desigualdad territorial y los bolsones de pobreza en el país.

Chile ha sido, tradicionalmente, un Estado unitario con carácter centralista. En las últimas décadas, atendido el debilitamiento de la vida rural, esto se ha acentuado, estimulando la pobreza en las regiones, la concentración territorial en la capital y la desigualdad de bienes y políticas sociales. Como compensación, no se han creado a nivel regional instituciones representativas ni administrativas que permitan el desarrollo igualitario e integrado del territorio nacional ni se han traspasado las atribuciones ni competencias necesarias.

Ante ello, entre otras iniciativas, proponemos:

  • Establecer expresamente el deber del Estado de propender al desarrollo igualitario del territorio nacional;
  • Redefinir la estructura de competencias de los gobiernos regionales en materia política, administrativa y fiscal, implementando instituciones que aseguren la transparencia, participación y seriedad de la gestión, impulsando la elección popular de intendentes, transfiriendo competencias administrativas desde el gobierno central al gobierno regional, y evaluando que estos gobiernos cuenten con instrumentos tributarios de carácter regional y locales;
  • Fortalecer a las municipalidades como la institución más cercana a la ciudadanía, junto con la participación local y la fiscalización pública de sus actuaciones;
  • Facultar, mediante normas transitorias, el establecimiento de reglas especiales de excepción a favor de las regiones;
  • Asegurar la transparencia, competencia, participación y control ciudadano y público de la gestión de los gobiernos regionales y comunales;

 

  1. Una Constitución que contribuya a un país humano, digno, solidario e inclusivo y multicultural.

Chile ha estado en la última década dando pasos importantes para incorporarse al grupo de los países desarrollados. Ello tiene una dimensión cuantitativa  (cifras) importante, tales como diversos indicadores económicos, institucionales, sociales y tecnológicos. Sin embargo, también importa hacerse cargo de aspectos cualitativos (humanos) de igual o mayor relevancia, los que miran, ya no a los próximos años, sino a la próxima generación de chilenos. Ellos están vinculados al respeto por las diversas formas de vida, individuales o comunitarias.

Sobre la base que existe una riqueza común en las distintas expresiones culturales que conforman nuestra nacionalidad, proponemos:

  • Consagrar de forma explícita nuestra condición de nación multicultural, junto con el deber del Estado de resguardar la diferentes expresiones como fuente de riqueza;
  • Reconocer expresamente a los pueblos indígenas y a los inmigrantes, como formadores de nuestra nacionalidad y valorando su aporte;
  • Establecer el deber del Estado de promover la creación artística y el acceso abierto a las manifestaciones culturales.

 

  1. Cambios al Régimen Político e institucional

Chile requiere que se analice, en el actual contexto, si sus instituciones de gobierno y régimen político son las que se necesitan para enfrentar los desafíos futuros. Hoy tenemos un régimen presidencial con una exacerbada concentración de poderes en el Ejecutivo, sin participación preponderante del Congreso Nacional en la gestión y las políticas públicas. Ello estimula los conflictos institucionales e impide la formación de coaliciones eficaces, junto con deteriorar la acción del Estado. Esta situación podría verse agudizada en un escenario de mayor atomización en la representación parlamentaria, producto de las últimas reformas al sistema electoral. Siendo así, en situaciones de dificultad, podrían producirse eventuales bloqueos entre los poderes del Estado, sin fusibles institucionales para abordarlas eficientemente.

Ante ello, proponemos la inclusión de un régimen semipresidencial para Chile. Entre sus lineamientos fundamentales, esta propuesta descansa en las siguientes ideas:

  • Conservar la figura y potestades del Presidente de la República, significativa en la cultura política nacional, como gran moderador, líder y supervisor de la política estatal, democráticamente electa;
  • Darle al Congreso, a los partidos y parlamentarios una dimensión gubernamental, con responsabilidad;
  • Subsanar el desbalance de poderes; e
  • Introducir dispositivos institucionales que operen como válvulas de salida frente a parálisis o crisis política.

En cuanto al mejoramiento de la democracia, sobre la base de la mayor participación ciudadana, proponemos estudiar la creación de un mecanismo de iniciativa popular de leyes así como la ampliación de los plebiscitos en el contexto de las atribuciones y competencias de los gobiernos regionales.

 

Integrantes Comisión de Asuntos Constitucionales RN:

Esta comisión se constituyó a comienzos del año 2014 bajo la dirección del Senador Alberto Espina O. y se encuentra conformada por los señores Víctor Manuel Avilés H., la diputada Paulina Núñez U., José Francisco García G., Alberto Naudon D., Gastón Gómez B., Teodoro Ribera N. y Pablo Urquizar M.

Chile Vamos pide que Servel se haga cargo de la educación Cívica del proceso constituyente

Tras dar el puntapié inicial a la Comisión de Asuntos Constitucionales del bloque opositor, su presidente, el senador RN Alberto Espina, también destacó que en los cambios a la Carta Fundamental se debe buscar un equilibrio entre los poderes Ejecutivo y Legislativo.

En la sede del Instituto Libertad tuvo su primera reunión de trabajo la Comisión de Asuntos Constitucionales de Chile Vamos, compuesta por representantes de RN, la UDI, PRI y Evópoli e independientes del sector.

“Nuestro amplio consenso es que la Constitución se tiene que modificar, perfeccionar y modernizar, porque los tiempos van cambiando y las Constituciones van evolucionando, no hay que tenerle miedo a avanzar en cambios constitucionales que fortalezcan nuestra institucionalidad”, afirmó el senador de Renovación Nacional Alberto Espina tras la cita.

A juicio del parlamentario -quien fue designado para liderar el equipo constitucional del bloque opositor- “este es un paso muy importante, porque la Constitución es el paraguas bajo el cual la sociedad chilena se tiene que desenvolver, todos tienen que caber dentro de este paraguas y nosotros tenemos que ser capaces de generar cambios que hagan una evolución constitucional que realmente nos permita una institucionalidad en donde cada chileno sienta que están debidamente resguardados sus derechos y también tenga claro cuáles van a ser sus obligaciones”.

En relación a algunas materias tratadas durante la jornada, Espina señaló que “hay algunos que somos más partidarios de un régimen semipresidencial, otros de un régimen presidencial atenuado, pero lo que si tenemos claro es que tiene que haber un sistema mucho más equilibrado entre el poder que tiene la Presidencia de la República con el Parlamento”.

Y es que para el legislador por La Araucanía, “hoy tenemos un Parlamento muy disminuido, un presidencialismo exacerbado y creo que eso rigidiza las coaliciones y le hace daño a nuestro sistema democrático, porque mientras más equilibrio exista de poderes, mayor control existe para que las políticas públicas que salgan sean representativas de la mayor cantidad de ciudadanos del país”.

Otro de los temas abordados por la comisión fue la llamada educación cívica que La Moneda pretende hacer en el marco del denominado proceso constituyente que impulsa, el dinero que se gastará en ello y a cargo de quien estará.

“Nosotros no estamos en absoluto de acuerdo con el procedimiento como el gobierno quiere utilizar esos recursos, nos parece que se va a prestar para un uso electoral absolutamente inadecuado”, aseguró Espina.

Frente a dicho escenario, desde el PRI afloró una propuesta que fue respaldada por todo el grupo. “Surgió en esta reunión la idea de conversar con los miembros de la comisión mixta para los efectos de que auspiciemos una glosa en la que se señale que esos recursos sean administrados por el Servel”, explicó el senador RN

Espina destacó que el “Servel es una institución autónoma, que tiene hoy rango constitucional y que va a garantizar que se usen adecuadamente”.

Asimismo el presidente de la comisión criticó la falta de contenido del Ejecutivo para encarar el cambio de la Carta Fundamental. “Todos los gobiernos tienen sus posiciones y este gobierno debería haber bajado la suya. Lo que pasa es que no tiene posición en este tema, entonces como no tiene la manera de disfrazarlo, es simplemente tratando de hacer un debate con una hoja en blanco, y ese no es el mejor mecanismo para debatir las ideas”.

Con todo, Espina emplazó a que “si el gobierno tiene sus propuestas constitucionales, que las diga, las baje, las haga y las sociabilice, nosotros vamos a tener las nuestras y vamos a recorrer el país con nuestras propuestas constitucionales, difundiéndolas y enriqueciéndolas y vamos antes de afinarlas tener audiencias y escuchar a la mayor cantidad de organizaciones y ciudadanos que nos puedan colaborar, pero sobre la base de una propuesta que nosotros vamos a construir”.

 

Equipo constitucional RN plantea opción de cambiar actual régimen político a uno semipresidencial

Con el objetivo de seguir trabajando en una propuesta completa en materia constitucional, que mejore y perfeccione la actual Carta Fundamental, el equipo ad-hoc de Renovación Nacional para este tema, se reunió este lunes en el Instituto Libertad.

Tras la reunión – en la que participaron los senadores Alberto Espina y Andrés Allamand, los diputados Paulina Núñez y Nicolás Monckeberg, además de los abogados expertos en la materia-    el equipo constitucional definió las siguientes áreas a desarrollar: el fortalecimiento de los derechos de las personas; avanzar y profundizar en la regionalización; estudiar el cambio del régimen político, pasando de un sistema presidencial a uno semipresidencial; el rol del Estado dentro de una sociedad democrática, en relación con la iniciativa individual y el emprendimiento; y la protección de los ciudadanos, frente a los abusos que pueden ser víctima, ya sea por acciones del Estado o por acciones de privados.

Al respecto, Espina –quien lidera el grupo- señaló que “en esta materia nosotros estamos abiertos a tener un diálogo fructífero, para buscar entendimiento y acuerdos con el Gobierno y con los partidos de gobierno, sobre la base de evolucionar nuestra constitución, que es una constitución democrática, pero que requiere adecuarse a los nuevos tiempos”.

“Si nosotros estamos dando este paso, esperamos que en la Nueva Mayoría definitivamente dejen atrás la teoría de querer hacer borrón y cuenta nueva, respecto de todo lo que se estable en la Constitución”, argumentó.

Asimismo, el parlamentario por La Araucanía manifestó que “esperamos mejorar la Constitución porque éstas van evolucionando y no hay que tener temor a mejorarla. Lo que no puede ocurrir es que sea un proceso que se dilate en la más total y absoluta incertidumbre, porque eso hace daño a un país que ya está estancado, muy paralizado y con un grado de falta de gobernabilidad que no había visto del año 90′ en adelante”.

En relación a la propuesta de algunos diputados socialistas, quienes plantean establecer un congreso unicameral o elegir a los ministros de la Corte Suprema a través de votación popular, Espina señaló que “tenemos muy pocas coincidencias con lo que plantea el Partido Socialista. Nos parece bien que planteen sus puntos de vista, pero la verdad sus medidas no apuntan a mejorar el funcionamiento del Poder Judicial ni el sistema parlamentario, ni tampoco resolver los problemas de fondo que tiene la sociedad chilena y que dicen relación con una sociedad más inclusiva, más participativa. Está muy lejos y distante de lo que nosotros pensamos en esta materia”.

Finalmente, el senador solicitó al gobierno transformar las propuestas de la Comisión Engel sobre política y dinero en una realidad. “Aquí hay una obligación perentoria que no puede pasar más allá de los dos meses, que es sacar la ley que establece el financiamiento de la política, de los partidos políticos y de las campañas, que deben ser transparentes y públicas, con un Servel que es el organismo que fiscaliza y que tenga plenos poderes para que aquella autoridad que trasgreda los limites o hace mal uso del financiamiento pierda su cargo”, sentenció Espina.

 

Cristián Monckeberg: “No creo que el Gobierno se haya transformado en uno de centro, sigue siendo de izquierda”

Para el presidente de RN, Cristián Monckeberg, el ministro del Interior, Jorge Burgos, representa un “aliento” al diálogo con la oposición, más aún cuando en septiembre se iniciará el proceso constituyente según los propios plazos del Gobierno. Si bien la UDI ya consideró que no era necesaria la discusión constitucional, RN resolvió ser un actor activo, impronta que el diputado buscará que tenga el nuevo referente de oposición, pese a la postura del gremialismo.

¿Bachelet recuperó su liderazgo con el cambio de gabinete?

Nosotros habíamos pedido que la Presidenta ejerciera su liderazgo, habíamos pedido dar un golpe de timón y yo creo que el cambio de gabinete produce ese efecto, pero está por verse cómo continúa esta historia, porque el Gobierno está muy mal evaluado, tiene graves problemas de credibilidad y, por lo tanto, el cambio de gabinete es la primera señal para poder lograr mayor aceptación de la ciudadanía. Y yo agrego un punto, este cambio tiene que venir acompañado de recuperar la agenda que a todos les interesa que tiene que ver con temas no necesariamente como los que el Gobierno ha instalado, sino también temas como seguridad ciudadana, que está absolutamente olvidado, la reforma laboral o la reforma en la educación, que quedó absolutamente en el olvido.

Desde La Moneda han rechazado que el cambio sea un giro hacia el centro, pero tanto usted como el presidente de la UDI, Hernán Larraín, han destacado este punto. ¿En qué lo ve?

Creo que es un Gobierno de izquierda y lo sigue siendo, lo que pasa es que el gabinete está conformado por personalidades más moderadas, donde el diálogo, el debate, la apertura a eventuales acuerdos está más presente que antes y eso una señal que marca la diferencia, pero yo no creo que el  Gobierno se haya transformado en uno de centro, sigue siendo de izquierda y en algunas materias ha radicalizado sus propuestas, pero sí existe un gabinete que es más asequible, con el cual se pueden llegar a más entendimientos.

Usted tuvo desencuentros con Rodrigo Peñailillo, ¿cuánto cambia el escenario que ahora esté un DC a cargo y que sea Jorge Burgos?

Con Rodrigo Peñailillo tenía una buena relación, pero claramente desde el punto de vista político no se lograron los objetivos de buscar grandes entendimientos. Hice esfuerzos importantes en esa materia y no resultaron, lo que encuentro lamentable, porque se desaprovecharon una serie de oportunidades de transformaciones importantes, como el cambio al sistema electoral, y eso no se hizo. Se prefirió pasar la aplanadora y pirquinear votos.  Con el actual ministro del Interior, más que ser DC o de otro partido, es su persona la que alienta el diálogo. Ese estilo de conducción me parece más razonable y óptimo para cualquier Gobierno. Un jefe de gabinete tiene que ser alguien que busque acuerdos y sea capaz de entenderse con la oposición, que no quiere decir que perdamos nuestro rol opositor, porque eso se va a seguir dando.

¿Cree que con un DC al mando del gabinete se acabó el margen para los matices de ese partido frente a las reformas?

Los márgenes de disidencia que la DC tuvo inicialmente en los temas de educación quedaron en los puros titulares y finalmente la DC votaba como lo hacía la mayoría de la izquierda. ¿Qué cambió en la reforma a la educación? O, ¿en qué ha cambiado en la reforma laboral por la disidencia de personas más moderadas o cercanas a la DC en la coalición de Gobierno? En nada. Por lo tanto, esa disidencia en lo concreto no ha pasado y si buscamos moderación en una reforma laboral, o Tributaria, si buscamos entendernos en transformaciones como una nueva Constitución, es precisamente porque la oposición está presente.

¿Qué espera de la DC entonces en esta nueva etapa?

Que exista una mejor relación entre la DC y la oposición, pero mis esperanzas están puestas en el Gobierno y no en la DC.

Desde la oposición pidieron avanzar en una agenda ciudadana, pero lo cierto es que desde septiembre se iniciará el proceso constituyente, la agenda volverá a cambiar. ¿Hay espacio real para esto?

El Gobierno generó expectativas que no se están cumpliendo. Perfectamente se puede avanzar en una agenda como la que han instalado que es más política complementaria de una agenda con preocupaciones que a la ciudadanía le interesan. Yo no quiero que el Gobierno pase colado con los temas  de seguridad, o con la reforma laboral que hoy día es rechazada mayoritariamente o una reforma en educación que no gusta como el Gobierno la está llevando adelante. Espero que se preocupen no sólo de una nueva Constitución, que es un debate en el cual nosotros vamos a entrar, pero que se complemente con esta otra agenda que decimos.

El 21 de mayo pasado la Presidenta anunció despenalización del aborto, dando un vuelco en la agenda. ¿Bachelet tiene margen para anuncios de ese calibre en esta oportunidad?

Está claro que este 21 de mayo va a estar marcado por los anuncios de Transparencia y de Probidad, pero yo espero que lo aproveche de buena manera para recuperar la agenda. No creo que esté para darse gustitos en temas que a la ciudadanía le preocupan, pero no son los urgentes como recuperar el crecimiento, que exista una reforma laboral razonable, o preocupación por los temas de seguridad y en esa materia nosotros vamos a buscar ser oposición bien potente.

¿Cómo van a trabajar con la UDI el tema de Nueva Constitución? Ellos ya han dicho que no es “sano” ni “necesario” tener una nueva Carta Magna.

El peor error que se puede cometer es rechazar el debate constitucional, porque está instalado. El debate constitucional llegó para quedarse y RN lo va a abordar de la mejor forma posible, de hecho tenemos una comisión que está trabajando en esa línea. No quiero que pase lo mismo que pasó con el fin al binominal, que por no poder entenderse con el Gobierno se cambió a costa de la oposición. Un error. No quiero que se repita eso en la nueva Constitución, sería grave y preocupante. Hay que ser capaz de entenderse con el Gobierno en estos temas porque una nueva Constitución no puede afectar o beneficiar sólo a un sector de la sociedad por lo que debe ser objeto de grandes acuerdos. Lo peor y más irresponsable sería que hubiera sectores que se resten de ese debate.

¿Habrá un trabajo propositivo de parte del nuevo referente pese a la reticencia de la UDI?

Voy a impulsar fuertemente para que desde la oposición, y no sólo de RN, exista una disposición al debate constitucional y que lo tomemos con altura de miras, de qué queremos con propuesta de fondo. Esto es no refugiarse en textos constitucionales que hoy existen, que haya ausencia del debate y quedar fuera de esa discusión.

Salvo señales de unidad entre usted y su par de la UDI, no se ha visto mayor avance del Nuevo Referente. ¿Qué se viene en el corto plazo?

Nada en lo público, pero si en privado. Resolvimos que cuando nos presentemos públicamente va a ser con todas las dudas, las estructuras, los conflictos internos despejados y cuando aparezcamos -con nombre incluido y en una buena actividad-lo vamos a hacer porque es un camino sin retorno y la primera valla es la elección municipal y la segunda, la parlamentaria.

 

Publicado por Pulso, el lunes 18 de mayo de 2015.

 

 

Proceso Constituyente: Debatamos sin complejos

Por Marcelo Gutiérrez, vicepresidente Juventud Renovación Nacional

@marcelogutierre

El debate constitucional en nuestro país llegó para quedarse. Los anuncios de la Presidenta Bachelet respecto a los temas de transparencia en política eran esperables y en gran parte compartidos por todos los sectores. La sorpresa se encontró en el aviso del “proceso constituyente” que se iniciará en septiembre.

Al enfrentarnos a este escenario, es imperativo apoyar las medidas de probidad y fortalecimiento de nuestra democracia desde el sentido republicano: Límites en la reelección de cargos, reinscripción de militantes, autonomía del Servel, mayor regularización y fiscalización entre los negocios y la política, límites a la propaganda electoral, entre otros. En resumen, un conjunto de medidas que oxigenan y renuevan nuestra democracia y que en los días previos al Consejo Nacional de RN fueron promovidos por la Juventud de nuestro partido y el Vicepresidente Nacional Tomás Fuentes. Es importante añadir que además la JRN, junto a Fuentes, está liderando la noble misión de realizar primarias en todo el país y para todos los cargos.

Por otra parte, la notificación del comienzo de este  proceso constituyente para muchos sectores significa el fantasma hecho realidad de la Asamblea Constituyente. Sólo poner el tema en el debate pareciera algo catastrófico y que deja todo lo creado hasta ahora tambaleando.  Sin embargo, el senador Andrés Allamand ha sido enfático al señalar: “Hay que enfrentar de una vez por todas la discusión de una nueva Constitución o la modificación de la actual”. Ese es sin duda el camino que como partido y sector debemos elegir. Las  juventudes de la Nueva Mayoría han transmitido mediante diversas redes sociales el slogan “Las Reformas Van”, el cual fue confirmado por la Presidenta en cadena nacional, quien pese a su baja aprobación, no desistirá de impulsar reformas,  independiente del sentimiento y reacción que provoque en la ciudadanía.

Frente a esto, tenemos la opción de oponernos rotundamente, pero eso sólo nos llevará a mirar desde la tribuna como se producen reformas constitucionales lejanas a lo que nuestro país quiere y necesita. En el peor de los casos, podríamos ver una Constitución que no contenga la defensa del que está por nacer, subsidiariedad, el derecho a la propiedad privada y tantos otros propios principios de una democracia liberal. Que sencillo sería si criticáramos y observáramos desde una cómoda posición de artillería, nos diríamos a nosotros mismos que no tuvimos la culpa, que no son nuestras ideas, pero en el fondo sabríamos que pudimos haber hecho algo mejor, que pudimos haber influido pero decidimos criticar antes de actuar.

La segunda opción, es adoptar una posición por cada ítem que marque la agenda, debatir tema por tema y hacerle ver a la Presidenta y al país que una Constitución debe ser el resultado de un gran acuerdo nacional, que debe contener los principios comunes con los que todos estemos de acuerdo.

En esa línea, levantar propuestas regionales a través de nuestras autoridades: parlamentarios, alcaldes, cores y concejales, hará que la Asamblea Constituyente como única salida pierda validez, pues de esta forma todos los partidos políticos -como también sectores independientes- estarán representados y con argumentos para la discusión. No obstante, es importante recordar que toda instancia resolutoria debe pasar por nuestro Congreso Nacional, que es desde donde emana la voluntad soberana de nuestros ciudadanos.

Quizás la fórmula para solucionar el dilema que se nos aproxima no sea la que propongo en estas líneas, y por ello debemos hacernos partícipes de analizarla y corregirla. No podemos permitirnos estar fuera de este debate. Cuando la Presidencia de la República anuncia cambios estructurales a nuestra Constitución,  pasa a ser un deber tener una propuesta como sector. Hemos renunciado a muchas batallas en el pasado, pero abandonar ésta significa renunciar a gobernar.

Senador Espina anuncia gira nacional para explicar posición de Renovación Nacional en materia constitucional

En el marco de la discusión para modificar la Carta Magna del país, la Comisión de Constitución del Senado realizó en la sede del ex Congreso Nacional en Santiago una sesión que tuvo por objeto conocer las opiniones y observaciones que diversos profesores mantienen sobre esta materia.

Por cerca de ocho horas se dieron cita más de 45 especialistas constitucionalistas en el Salón de los Presidentes, que sumado a los integrantes de la instancia legislativa, entre las que contó con el Senador Alberto Espina (RN), se llevó a cabo un interesante debate que marcará la agenda político-legislativa por los próximos años.

Al respecto, el Senador Espina señaló que “es necesario que nuestro país, en forma responsable, avance en mejorar la actual Constitución, fundamentalmente garantizando de mejor forma los derechos de la ciudadanía, profundizando la regionalización y aumentando los niveles de participación ciudadana en la toma de decisiones”.

A juicio del parlamentario RN estas futuras modificaciones representaran “el anhelo de la ciudadanía de tener un país más justo, con menores grados de desigualdad y sobre todo que no solo se contemplen normas en donde se establezcan los derechos de las personas, sino que también las obligaciones que deben cumplir”.

“En Renovación Nacional tenemos ideas y propuestas concretas que en un tiempo más daremos a conocer, las hemos trabajado con nuestro equipo constitucional, y que significa afrontar sin ningún tipo de complejos que la Constitución, después de más de 24 años del retorno a la democracia y no obstante de haber tenido varios cambios, es posible perfeccionarla para que sea realmente una norma fundamental que resguarde y proteja los derechos de los ciudadanos”, precisó.

Asimismo, Espina sostuvo que “este es un debate que hay que mirarlo siempre equilibrando el legítimo derecho que tiene la ciudadanía de querer una Constitución que resguarde adecuadamente sus derechos y simultáneamente, sin caer en ofertas demagógicas, que el día de mañana siembren más esperanzas de lo que el país efectivamente puede realizar”.

“Tenemos que avanzar en los derechos económicos y sociales (…) y dar un paso fuerte en la regionalización, porque un país centralizado como el nuestro, no tiene posibilidades de generar mayores grados de justicia social”, indicó.

“Tenemos que asignar de qué forma el emprendimiento del sector privado participa en el desarrollo del país, tomando todas las medidas para que la ciudadanía esté resguardada de cualquier tipo de abusos”, argumentó.

Finalmente, el Senador Espina puntualizó que en Renovación Nacional será fundamental “recorrer el país con un doble propósito: escuchar a los ciudadanos, para que expongan de qué forma creen que la ley más importante debe contener las medidas para proteger los derechos de los ciudadanos y paralelamente exigirles a quienes quieren vivir en democracia las obligaciones que tienen que cumplir para los efectos que el país pueda progresar”, concluyó.​