Camilo Morán


Las gárgaras de la izquierda

Por Camilo Morán Bahamondes, Juventud de Renovación Nacional.

Y es que mientras en las calles y ante los medios de comunicación rechazan los privilegios, al interior de sus propios partidos respaldan, sin ninguna vergüenza, la existencia de militantes de primera y segunda categoría. Así, a la hora de definiciones relevantes, el voto de Camila Vallejo, de Karol Cariola o de Osvaldo Andrade, por ejemplo, vale mucho más que el de sus correligionarios comunistas o socialistas de base, respectivamente.

Esta idea proviene de las más oscuras lógicas marxistas, que proponen que exista un grupo de iluminados —congresos, comités, Politburó, o como se le llame— que designan a las autoridades internas. A estas alturas, la historia nos ha demostrado con lujo de detalles que esta fórmula trasnochada, poco democrática y fracasada solo encuentra adeptos en quienes admiran regímenes totalitarios.

En RN, en cambio, si el voto es del presidente del partido, de un senador, una diputada o un militante sin cargo alguno da exactamente igual, porque en nuestro partido todos valen lo mismo.

La diferencia es clave y demuestra que la misma izquierda, que se llena la boca hablando de la igualdad de derechos y participación ciudadana, se mantiene en el siglo pasado resistiéndose a avanzar hacia un país más democrático.

Esto es especialmente preocupante en momentos donde la ciudadanía, con legítimo derecho e incluso hasta con razón, cuestiona cada accionar de los tan desprestigiados partidos políticos.

Frente a dicho escenario, las señales son fundamentales y algunos miembros de la Nueva Mayoría demuestran que no le interesa dar la pelea por limpiar la imagen de la política y sus instituciones y que mientras hacen gárgaras con la tan manoseada igualdad se las arreglan para ser ellos mismos, como diría Orson Welles, más iguales que los otros. ¿Será que tienen miedo a perder poder y privilegios en manos de su propia gente?

 

 

Columna publicada por El Demócrata, el martes 2 de febrero de 2016.

Juventud RN realiza operativo social en Pedro Aguirre Cerda

Junto a autoridades del partido por el distrito 28, ofrecieron a los vecinos de dicha comuna asesorías jurídicas, información municipal y chequeos de salud, entre otros.

Un operativo social en la comuna de Pedro Aguirre Cerda (PAC) organizó la Juventud de Renovación Nacional (JRN) del distrito 28 el pasado domingo 18 de octubre.

Allí, junto al concejal RN por PAC, Manuel Aguilar, y el presidente del partido por el mencionado distrito, Mariano Casera, ofrecieron a los vecinos asesorías jurídicas, información municipal, chequeos de salud para adultos mayores y diferentes actividades para niños, entre otros.

Tras la actividad, el timonel de la JRN por el distrito 28, Belmor Valdovinos, señaló “que se está iniciando una nueva etapa para el trabajo de las juventudes políticas, sobre todo a nivel local”.

El dirigente juvenil agregó que “la gente espera mucho más de nosotros y eso se lo podemos entregar de la mano del trabajo social”.

Por su parte el coordinador territorial de RN, Camilo Morán, “valoró la labor que está llevando a cabo la JRN del 28, como también el apoyo que le brindan los dirigentes adultos para que los jóvenes puedan desarrollar sus actividades”.

Con todo, el prosecretario nacional de la JRN, Diego Silva, aseguró que “la idea es replicar este tipo de actividades, que tanto agradece la gente, a otras comunas de nuestro país”.

Gratuidad en la educación superior: La montaña rusa de la improvisación

Por Camilo Morán Bahamondes, Juventud de Renovación Nacional (JRN)

Una especie de compra en verde es lo que han tenido que enfrentar los miles de jóvenes que se preparan para rendir la Prueba de Selección Universitaria (PSU) el próximo 30 de noviembre y 1 de diciembre. Y es que las familias de dichos estudiantes viven en la más completa incertidumbre al no tener claridad de cómo terminara el ofertón de la Presidenta.

¿Ofertón? Claro, porque en primera instancia la gratuidad para la educación superior fue una propuesta que tenía como plazo de cumplimiento 2018. Sin embargo, en un ataque de entusiasmo y optimismo, durante su discurso del 21 de mayo pasado Bachelet anunció que se adelantaban los tiempos y la cosa empezaba a funcionar a partir del próximo año.

El desmedido ofrecimiento realizado por la Mandataria en la Cuenta Pública 2015 ante el Parlamento, solo provocó una falsa ilusión en sectores de la sociedad, pues nunca existió un respaldo sólido de cómo se llevaría a la práctica. La evidencia de esta situación está en ese mismo Congreso, que ha sido testigo de la verdadera montaña rusa de la improvisación a la que ha sido sometido el proyecto de gratuidad, al punto de sufrir alrededor de diez cambios de criterio en lo que va del año.

Resulta que el slogan de “educación gratuita y de calidad para todos”, que debemos reconocer como un éxito en la campaña de la ahora Presidenta, ha sido traicionado por las formas. Cuando una autoridad hace una promesa a la ciudadanía, y peor aun, cuando una gran mayoría de la gente se convence que esa propuesta es real, se debe ser lo suficientemente responsable para saber cómo cumplirla y no quedarse exclusivamente en los titulares, como ya se ha hecho costumbre para esta administración.

Así las cosas, hoy son más de 283.000 familias a las que doña Michelle subió a esta montaña rusa de la improvisación. En medio de subidas, bajadas y curvas se ha jugado con el futuro de personas que aspiran a tener una buena educación y que se esperanzaron en no poner un peso para lograrlo.

En nuestro país es muy conocida la estrategia del “cuento del tío”, donde se arma una historia falsa que permite engañar a la gente para conseguir un objetivo. A la luz de los hechos acontecidos en materia de educación, ¿es muy descabellado pensar que hay muchos que pueden sentir que cayeron, en este caso, en el cuento de la tía?

 

 

Columna publicada en “Chile B”, el 2 de octubre de 2015.