cambio de gabinete


RN asegura que eventual cambio de gabinete es solo cosmético y con fines electorales de cara a las municipales

El presidente del partido, Cristián Monckeberg, y el diputado Gonzalo Fuenzalida señalaron que la administración Bachelet tiene un problema de origen y que debe modificar los ejes en políticas públicas como delincuencia, salud y educación.

En medio de informaciones que hablan de un eventual cambio de gabinete, desde Renovación Nacional encendieron las alarmas en relación a los verdaderos motivos del supuesto ajuste ministerial y emplazaron a la administración Bachelet a realizar modificaciones profundas en la manera de gobernar.

“Este es un repertorio conocido de la Nueva Mayoría. Se acercan las elecciones, tenemos un gobierno muy complicado, que ha ido de tumbo en tumbo, y vemos que para enfrentar las elecciones municipales necesitan un ´lifting´ y la verdad es que este es un simple cambio cosmético”, abrió los fuegos el presidente RN, Cristián Monckeberg.

En esa línea, el parlamentario aseguró que “si queremos que este cambio de gabinete realmente produzca un efecto, se tienen cambiar las prioridades del gobierno y el gobierno tiene las prioridades absolutamente viradas a lo que la ciudadanía espera, la ciudadanía espera énfasis en otros temas de lo que el gobierno ha ido señalando”.

A juicio de Monckeberg lo que hace la coalición oficialista es “prepararse para la elección municipal, un cambio cosmético, pero que no va a hacer una gran diferencia en la marcha del gobierno y en la marcha del país, lo que encontramos lamentable, porque cuando uno cambia ministros o ministras o hace ajustes en el gabinete es precisamente para mejorar el gobierno, para mejorar la calidad de vida de los chilenos y chilenas”.

El timonel del partido de la estrella tricolor insistió en que “se nota que esto es un repertorio y un arreglo pensado en las elecciones municipales y que no busca más que una fachada y un cambio cosmético en torno a las elecciones municipales y al proceso electoral que se viene”.

“Yo esperaría que este cambio de gabinete, lo esperamos desde RN, si se va a producir, finalmente venga acompañado de un cambio en el manejo del gobierno y los énfasis que el gobierno le está dando a las políticas públicas y a su programa de gobierno, que es lo que la gente está reclamando. Cuando yo tengo el 70% de rechazo ciudadano quiere decir que algo estoy haciendo mal -ya le doy un cierto beneficio al gobierno, ya no digo todo- algo estoy haciendo mal y por lo tanto se requiere de ajustes profundos, no solamente de cambio de caras”, remató Monckeberg.

Por su parte, el diputado Gonzalo Fuenzalida afirmó que “la verdad es que cambios más, cambios menos, lo que vemos es una falla de origen”.

Según el legislador de la tienda de calle Antonio Varas, “mientras la Presidenta no cambie el concepto y tenga claridad en lo que quiere hacer, la verdad es que puede haber cientos de cambios de gabinete, pero vamos a seguir en un problema grave, que vuelvo a repetir: es una falla de origen”.

Fuenzalida planteó que “acá hay que cambiar el eje del gobierno y vamos a dar tres puntos: Delincuencia, mayor eficiencia en la delincuencia, no necesitamos más leyes, sino mayor eficiencia. Salud, mayor equidad en la salud. Y en educación, focalización. No sacamos nada en estar en todos los temas de la educación, peleando por la gratuidad en la universidad, cuando finalmente los que van a llegar a la universidad vienen con fallas estructurales desde la niñez”.

Con todo, el congresista RN finalizó diciendo que “esperamos que el gobierno arme finalmente un equipo con liderazgo, que haga que a este país le vaya bien, porque si le va bien al gobierno nos va bien a todos, el país vuelve a crecer, hay más empleo, hay más determinación y eso es lo que nosotros hoy con bastante preocupación vemos que de alguna manera es un gobierno que va para muchos lados, pero al final no va para ningún lado”.

Cristián Monckeberg: “No creo que el Gobierno se haya transformado en uno de centro, sigue siendo de izquierda”

Para el presidente de RN, Cristián Monckeberg, el ministro del Interior, Jorge Burgos, representa un “aliento” al diálogo con la oposición, más aún cuando en septiembre se iniciará el proceso constituyente según los propios plazos del Gobierno. Si bien la UDI ya consideró que no era necesaria la discusión constitucional, RN resolvió ser un actor activo, impronta que el diputado buscará que tenga el nuevo referente de oposición, pese a la postura del gremialismo.

¿Bachelet recuperó su liderazgo con el cambio de gabinete?

Nosotros habíamos pedido que la Presidenta ejerciera su liderazgo, habíamos pedido dar un golpe de timón y yo creo que el cambio de gabinete produce ese efecto, pero está por verse cómo continúa esta historia, porque el Gobierno está muy mal evaluado, tiene graves problemas de credibilidad y, por lo tanto, el cambio de gabinete es la primera señal para poder lograr mayor aceptación de la ciudadanía. Y yo agrego un punto, este cambio tiene que venir acompañado de recuperar la agenda que a todos les interesa que tiene que ver con temas no necesariamente como los que el Gobierno ha instalado, sino también temas como seguridad ciudadana, que está absolutamente olvidado, la reforma laboral o la reforma en la educación, que quedó absolutamente en el olvido.

Desde La Moneda han rechazado que el cambio sea un giro hacia el centro, pero tanto usted como el presidente de la UDI, Hernán Larraín, han destacado este punto. ¿En qué lo ve?

Creo que es un Gobierno de izquierda y lo sigue siendo, lo que pasa es que el gabinete está conformado por personalidades más moderadas, donde el diálogo, el debate, la apertura a eventuales acuerdos está más presente que antes y eso una señal que marca la diferencia, pero yo no creo que el  Gobierno se haya transformado en uno de centro, sigue siendo de izquierda y en algunas materias ha radicalizado sus propuestas, pero sí existe un gabinete que es más asequible, con el cual se pueden llegar a más entendimientos.

Usted tuvo desencuentros con Rodrigo Peñailillo, ¿cuánto cambia el escenario que ahora esté un DC a cargo y que sea Jorge Burgos?

Con Rodrigo Peñailillo tenía una buena relación, pero claramente desde el punto de vista político no se lograron los objetivos de buscar grandes entendimientos. Hice esfuerzos importantes en esa materia y no resultaron, lo que encuentro lamentable, porque se desaprovecharon una serie de oportunidades de transformaciones importantes, como el cambio al sistema electoral, y eso no se hizo. Se prefirió pasar la aplanadora y pirquinear votos.  Con el actual ministro del Interior, más que ser DC o de otro partido, es su persona la que alienta el diálogo. Ese estilo de conducción me parece más razonable y óptimo para cualquier Gobierno. Un jefe de gabinete tiene que ser alguien que busque acuerdos y sea capaz de entenderse con la oposición, que no quiere decir que perdamos nuestro rol opositor, porque eso se va a seguir dando.

¿Cree que con un DC al mando del gabinete se acabó el margen para los matices de ese partido frente a las reformas?

Los márgenes de disidencia que la DC tuvo inicialmente en los temas de educación quedaron en los puros titulares y finalmente la DC votaba como lo hacía la mayoría de la izquierda. ¿Qué cambió en la reforma a la educación? O, ¿en qué ha cambiado en la reforma laboral por la disidencia de personas más moderadas o cercanas a la DC en la coalición de Gobierno? En nada. Por lo tanto, esa disidencia en lo concreto no ha pasado y si buscamos moderación en una reforma laboral, o Tributaria, si buscamos entendernos en transformaciones como una nueva Constitución, es precisamente porque la oposición está presente.

¿Qué espera de la DC entonces en esta nueva etapa?

Que exista una mejor relación entre la DC y la oposición, pero mis esperanzas están puestas en el Gobierno y no en la DC.

Desde la oposición pidieron avanzar en una agenda ciudadana, pero lo cierto es que desde septiembre se iniciará el proceso constituyente, la agenda volverá a cambiar. ¿Hay espacio real para esto?

El Gobierno generó expectativas que no se están cumpliendo. Perfectamente se puede avanzar en una agenda como la que han instalado que es más política complementaria de una agenda con preocupaciones que a la ciudadanía le interesan. Yo no quiero que el Gobierno pase colado con los temas  de seguridad, o con la reforma laboral que hoy día es rechazada mayoritariamente o una reforma en educación que no gusta como el Gobierno la está llevando adelante. Espero que se preocupen no sólo de una nueva Constitución, que es un debate en el cual nosotros vamos a entrar, pero que se complemente con esta otra agenda que decimos.

El 21 de mayo pasado la Presidenta anunció despenalización del aborto, dando un vuelco en la agenda. ¿Bachelet tiene margen para anuncios de ese calibre en esta oportunidad?

Está claro que este 21 de mayo va a estar marcado por los anuncios de Transparencia y de Probidad, pero yo espero que lo aproveche de buena manera para recuperar la agenda. No creo que esté para darse gustitos en temas que a la ciudadanía le preocupan, pero no son los urgentes como recuperar el crecimiento, que exista una reforma laboral razonable, o preocupación por los temas de seguridad y en esa materia nosotros vamos a buscar ser oposición bien potente.

¿Cómo van a trabajar con la UDI el tema de Nueva Constitución? Ellos ya han dicho que no es “sano” ni “necesario” tener una nueva Carta Magna.

El peor error que se puede cometer es rechazar el debate constitucional, porque está instalado. El debate constitucional llegó para quedarse y RN lo va a abordar de la mejor forma posible, de hecho tenemos una comisión que está trabajando en esa línea. No quiero que pase lo mismo que pasó con el fin al binominal, que por no poder entenderse con el Gobierno se cambió a costa de la oposición. Un error. No quiero que se repita eso en la nueva Constitución, sería grave y preocupante. Hay que ser capaz de entenderse con el Gobierno en estos temas porque una nueva Constitución no puede afectar o beneficiar sólo a un sector de la sociedad por lo que debe ser objeto de grandes acuerdos. Lo peor y más irresponsable sería que hubiera sectores que se resten de ese debate.

¿Habrá un trabajo propositivo de parte del nuevo referente pese a la reticencia de la UDI?

Voy a impulsar fuertemente para que desde la oposición, y no sólo de RN, exista una disposición al debate constitucional y que lo tomemos con altura de miras, de qué queremos con propuesta de fondo. Esto es no refugiarse en textos constitucionales que hoy existen, que haya ausencia del debate y quedar fuera de esa discusión.

Salvo señales de unidad entre usted y su par de la UDI, no se ha visto mayor avance del Nuevo Referente. ¿Qué se viene en el corto plazo?

Nada en lo público, pero si en privado. Resolvimos que cuando nos presentemos públicamente va a ser con todas las dudas, las estructuras, los conflictos internos despejados y cuando aparezcamos -con nombre incluido y en una buena actividad-lo vamos a hacer porque es un camino sin retorno y la primera valla es la elección municipal y la segunda, la parlamentaria.

 

Publicado por Pulso, el lunes 18 de mayo de 2015.