Senador Chahuán pidió al gobierno avanzar hacia una nueva política migratoria con enfoque de DD.HH.

El senador Francisco Chahuán manifestó la necesidad de avanzar hacia una nueva política migratoria que termine con lo que a su juicio ha sido una sucesión de “parches que se han aplicado al Decreto Ley 1094 de 1975, que se funda en una impronta criminalizadora de la migración y en una doctrina de la seguridad nacional”.

En el contexto de la XVI Jornada Migratoria del Instituto Chileno Católico de Migración, realizadas en el ex Congreso Nacional, el integrante de la Comisión de Relaciones Exteriores manifestó que se debe transitar hacia “una política integradora, que surja desde una mirada de Derechos Humanos y para esto se requiere avanzar en forma sostenida, no sólo en crear un Servicio Nacional de Migraciones”.  Sobre el particular, indicó que dicha repartición no debiera ser dependiente del Ministerio del interior, sino de la cartera de Desarrollo Social pero subrayó que más allá de eso “hay que avanzar en un cambio cultural, para ser sociedad de acogida”.

El parlamentario RN lamentó que nuestra legislación sobre la materia revele ausencia de “un enfoque de DD.HH., lo que implica estar incumpliendo compromisos internacionales, pues mantiene discrecionalidad, arbitrariedad y no garantiza un debido proceso”.  Por lo mismo, aseguró, “la nueva política migratoria debe tener mínimos, de forma de poder enunciar de manera clara los derechos y deberes, establecer distinciones de extranjeros y velar por una norma integral”.

El senador se mostró partidario de la tarjeta vecina fronteriza, “que ha sido un instrumento para permitir y fomentar el tránsito de los migrantes de países vecinos, pues también puede significar una política de distensión respecto de las relaciones”.

En la ocasión, pidió al gobierno que ponga urgencia al proyecto de ley que establece el Día del Migrante y del Refugiado, así como para la iniciativa para que los hijos de refugiados puedan optar a la nacionalidad chilena, de manera de terminar con la condición de apátrida que tienen, por ejemplo, los descendientes de palestinos que llegaron a asentarse a nuestro país hace pocos años.

En ese contexto, manifestó su confianza en que exista voluntad para avanzar en política integral y que esto se traduzca en un cambio de regulación que termine  con el desfase normativo que hoy existe en materia migratoria y así poder cumplir con los compromisos internacionales que Chile ha suscrito”.