Iniciativas, presentadas hace años en el Congreso, buscan contener el aumento de robos y mercado negro de las obras patrimoniales y culturales del país

 

Fue el caso del empresario Raúl Schüler, en cuya propiedad de San Francisco de Mostazal fueron halladas once estatuas con encargo por robo, lo que volvió a poner en primera línea el debate sobre la protección del patrimonio nacional. 

 

Se trataba de piezas robadas del Cementerio General, del Cerro Santa Lucía, en Santiago, y desde la plaza Rubén Darío en Valparaíso, entre otras.

 

Por este motivo, el senador de Renovación Nacional (RN), Francisco Chahuán, reiteró la necesidad de avanzar en la legislación que penalice el robo y tráfico de bienes culturales, materia respecto a la cual ha presentado dos proyectos de ley que se encuentran trabados en el Congreso.

 

En ese sentido, el parlamentario manifestó la relevancia de “dar urgencia a los proyectos que penalizan el tráfico ilícito de bienes culturales, puesto que hoy día tenemos un vacío en nuestra legislación y también a la iniciativa de incorporar un chip en las obras de arte de manera de poder rastrearlos”. 

 

Además, lamentó que “no ha habido interés de los gobiernos para proteger nuestros bienes culturales”.

 

Según Chahuán, las iniciativas darían espacio a herramientas para enfrentar el aumento de este tipo de delitos en nuestro país y armonizar los tratados internacionales certificados por Chile y que se encuentran vigentes en esta materia.

 

Los proyectos a los que alude el senador son penalizar el Tráfico ilícito de bienes culturales, boletín 8356-07, que se encuentra en la Comisión de Constitución, Legislación, Justicia y Reglamento; en tanto que el que busca introducir chips en las obras de arte para su seguimiento caso de robos, boletín10788-04, está en la Comisión de Educación.