Renovación Nacional: Lecciones de Pucón

Por Marcelo Gutiérrez- Vicepresidente JRN

Este fin de semana se cumple una semana exacta de la acción política más importante de la centro-derecha desde el triunfo presidencial de Piñera el 2009 y sin duda el avance ideológico del sector más relevante de los últimos 40 años.

La Directiva Nacional de RN liderada por Cristian Monckeberg logró  una victoria rotunda al eliminar el 11 de septiembre de la Declaración de Principios de la colectividad, se borró la falsa despolitización de los cuerpos intermedios, se manifestó una adhesión a la economía social de mercado alejado de los abusos empresariales y si bien el Principio de Subsidiariedad se mantiene se le agrega el Principio de Solidaridad, mención aparte que se protege la familia como núcleo fundamental de la sociedad pero sin restringirlo a instituciones determinadas como el matrimonio, ya que se reconoce que hay diversos tipos de familia.

La Centro-Derecha gana con esto una colectividad de relevancia política con impecables credenciales democráticas. Muchos dudan la importancia de manifestar estos principios en el papel,  y la verdad es que es de mucha importancia ya que es la única forma concreta y no pasajera de adherir a la democracia liberal y representativa propia del siglo XXI.

Las discusiones doctrinarias adquieren relevancia para desarrollar legados políticos más allá de la contingencia, esto sumado a una ya casi real reforma electoral, despeja el escenario para la conformación de nuevas alianzas políticas en el futuro y coaliciones que hasta el día de hoy eran impensadas.

Cristián Monckeberg y su directiva  han logrado desmentir que en la centro-derecha no existe el debate de las ideas, al contrario pusieron las ideas por delante de cualquier estrategia política, y con ello posicionar a RN en el liderazgo de la oposición, en el partido clave para llegar acuerdos con el Gobierno y en el puente entre la Derecha y el centro político.

Dijeron que la oposición estaba muerta después de la derrota electoral del 2013, pero no hay muertos en política y RN es un ejemplo de ello.