La última cuenta

Por presidente RN y diputado, Cristián Monckeberg B.

Señor director:
Ayer fuimos testigos de la última Cuenta Pública de la Presidenta Michelle Bachelet. Un discurso que intentó mostramos que estamos ante mandato que dejará una positiva herencia para el país.

Pero palabras más, palabras menos, la verdadera cuenta es la que terminaremos pagando como país los próximos años. Una cuenta amarga, producto de una gestión desastrosa en cada uno de los ámbitos que realmente le importan a los chilenos.

Y es que si bien en marzo de 2014 la coalición de centro izquierda se instaló en Palacio con un cierto apoyo ciudadano, fue quedando prisionera de los eslóganes y ofertones de campaña que no pudieron cumplir.

La Nueva Mayoría (NM) prometió tres reformas emblemáticas que, según ellos, cambiarían la vida de nuestros compatriotas: tributaria, educacional y laboral. Sin embargo, ninguna cumplió lo prometido, todas han tenido que ser corregidas y se han ganado un gran rechazo de la gente.

¿Escenario económico? Ni hablar. Pasamos de un crecimiento de 5,3% en promedio durante nuestro gobierno, aun 2% en la administración de la NM. De igual modo, la creación de empleos cayó de los 250 mil por año que consiguió el Presidente Piñera a solo 80 mil por año que exhibirá Bachelet.

Caso aparte es la situación que se vive en Salud, donde 1.5 millones de personas están en lista de espera por atención no Auge y de los 20 hospitales comprometidos solo han cumplido con la construcción de 5.

Como si fuera poco, la seguridad ha sido un ítem prácticamente abandonado por este gobierno, con casi nulas propuestas que ayuden a combatirla y que ha derivado en un aumento del 19,7% durante este periodo.

En definitiva, ha quedado más que claro que el legado que pretende dejarnos la NM no sintoniza con las prioridades de la gente. Esa es la verdadera cuenta que nos ha dejado la Presidenta y esperamos que en las próximas elecciones los chilenos rechacen seguir pagando los platos rotos.