Diversidad en la Derecha

Por Carlos Cruz Coke. Abogado. Integrante Comisión Política RN.

@CarlosCruzCoke

¿Realmente aceptamos la diversidad? O solamente estamos empezando a reconocer que ésta existe, y que definir la sociedad solo por sus diferencias es perjudicial para la nueva política, aquella que trata de dejar atrás los tiempos de exclusión. La derecha chilena ha experimentado una evolución importante y somos nosotros los llamados a darle consecución. Si bien hace tiempo ha existido participación de estamentos diferenciados que gozan de cierta autonomía como lo son; La Juventud, es ahora cuando otros grupos muchas veces llamados “minoritarios” están cobrando relevancia no sólo para sus miembros y adherentes sino que para toda la opinión pública que empatiza con sus causas.

Es lo que ocurre con las Mujeres que cada día están ganándose más los espacios en la vida política incentivando su participación -ley de cuotas- teniendo como consecuencia la creación de movimientos internos en partidos políticos de derecha como Mujeres RN al interior de Renovación Nacional. Y más importante aún, la derecha ha sido capaz – inluso más que sus adversarios- de prever las condiciones laborales de una mujer embarazada, tomando en cuenta sus diversas necesidades de género con el post natal de seis meses, dando así mayores oportunidades para ser madre y a la vez trabajadora.

También se ha promocionado la idea de que existen múltiples y por lo tanto -Diversas- formas de familia y que ninguna está en desmedro de otra; la derecha chilena ha podido dar apertura mental y socio-cultural a ésta idea que ya traspasa aquel paradigma de que la familia es entre un hombre y una mujer unidos en matrimonio. Es allí donde pasamos a otro grupo diverso y muchas veces discriminado por ignorancia, información difusa y prejuicios: los homosexuales y las personas trans siendo aquellos los que han alcanzado el más rápido reconocimiento político en partidos de Derecha como Renovación Nacional con el movimiento interno “Diversidad RN” y en EVOPOLI.

Pero que sucede con nuestros pueblos originarios ¿existe algún mecanismo institucional que les de herramientas de participación política, o existiendo éstos son ellos quienes se abstienen de participar? Parece ser una tarea pendiente de la Derecha, el incluirlos en su estructura o acercarla de manera creíble y efectiva a la comunidad indígena para que ellos accedan por si solos a confiar en que un partido o movimiento de Derecha pueda convertirse en su domicilio político. Para ello es necesario fomentar la ratificación institucional de éstos grupos diversos y llevarlos a ser partícipe de las decisiones que los afectan.

En este sentido es que resulta positivo recordar el Contrato social de Russeau, copiado por el artículo primero de nuestra Constitución: “las personas nacen libres e iguales en Dignidad y Derechos” Tarea que la Derecha ha sabido preservar durante los últimos años éste enunciado más allá del papel, garantizándolo y promoviéndolo en la práctica al incorporar en sus filas a dirigentes de las más diversas razas, edades y género, como también preferencias sexuales, dotados de voz, voto y activa participación.

Los derechos civiles de las personas no están determinados ni por etnias, razas ni condiciones sociales, tampoco por una orientación sexual determinada. La diversidad en la derecha sólo viene a llenar de colores el abanico del sector, ya que el fundamento es que todos los que adhieran a nuestras ideas, se sientan plenamente identificados con nuestro proyecto político y aquí todos caben.