Discurso del Presidente Cristián Monckeberg en Consejo Doctrinario de Pucón

Amigas y amigos,

Hace 27 años, un grupo de mujeres y hombres valientes, amantes de Chile, su gente y su porvenir, decidieron dar un paso fundamental para la centroderecha y para el país.

Fundaron Renovación Nacional y definieron con ello una hoja de ruta clara, en la que los conceptos de Democracia, Libertad, Mérito, Orden, Justicia y Solidaridad, conformaron un ideario que convocó a millones de personas a trabajar incansablemente en la construcción de un mejor futuro para ellos, para sus familias y para nuestra Patria.

Nuestro partido, sin embargo, no nació hace 27 años. Nuestro partido ha estado en Chile por más de 200 años, inspirado en el sueño de un país libre y próspero que ha guiado los esfuerzos de tantas personas.

Somos herederos del antiguo Partido Nacional, del Partido Liberal y el Conservador. Aquí confluyeron nacionalistas, radicales, antiguos socialcristianos, liberales y conservadores.

A dos siglos de nuestra independencia como Nación, ¡Aquí estamos! Aquí está la derecha chilena, más vigente que nunca, orgullosa de su historia, de su presente y con fe absoluta en su futuro.

Hoy, nos sentimos agradecidos de lo alcanzado, de nuestro rol fundamental para dibujar, con nuestras ideas, ese nuevo Chile al que se le abrieron de par en par las puertas del mundo y que está encaminado con fuerza hacia el desarrollo, pese a todos los obstáculos que amenazan hoy ese objetivo.

También nos sentimos orgullosos de haber contribuido con la política de los acuerdos, para avanzar en la construcción de un país para todos, dialogante y plural.

Orgullosos de nuestros más de cien mil militantes, que son parte de la base misma de este país. ¡Aquí está reflejado Chile!

Orgullosos de nuestros alcaldes, concejales, consejeros regionales y líderes locales, que contribuyeron con un esfuerzo impresionante a mejorar la calidad de vida de los habitantes de sus comunas, marcando nuestro sello de cercanía, de ‘pies en el barro´ y entrega.

Orgullosos de nuestras parlamentarias y parlamentarios, que se la jugaron por defender nuestras ideas y nuestros valores.

Orgullosos de haber alcanzado el gobierno junto a uno de los nuestros, dando cuenta de nuestra vocación de mayoría y que nuestro diagnóstico, que dice que el crecimiento debe ir acompañado de esfuerzos por derrotar la pobreza y generar igualdad de oportunidades, es compartido por los chilenos.

Orgulloso de ustedes, de este Consejo General, convocado para debatir sobre las ideas de futuro que marcarán desde hoy nuestro destino.

Hoy, con este Consejo Doctrinario, queremos estar a la altura de nuestra historia y nuestra gente.

Y por eso quiero iniciar esta jornada homenajeando a aquellos líderes que han guiado los destinos de nuestra estrella, a aquellos que han estado en primera línea, pero también a esos miles que trabajaron por buscar los primeros militantes, a aquellos que pegaron carteles, que fueron a la feria, que pelearon por nuestras ideas, que perdieron la pega con tal de ayudar en las campañas, aquellos que entregaron su vida a este partido en forma anónima y desinteresada, sin esperar nunca nada a cambio… Desde este salón, hoy les brindamos el cariño y el reconocimiento que se merecen.

  1. Escenario actual: Nuestros Desafíos.
  1. a) Compromisos.

Hoy somos nosotros, quienes nos encontramos acá, en esta región, los protagonistas de un nuevo desafío para Renovación Nacional…

Hace cinco meses, en junio pasado, cuando asumimos como nueva mesa directiva, nos propusimos como primer requisito para conseguir cualquier objetivo político, alcanzar la anhelada Paz Interna.

Todos recordamos los efectos que trajeron la derrota electoral y el proceso de crítica interna vivido en los primeros meses del año… Un proceso complejo, que ya hemos dejado atrás, con el compromiso absoluto y el esfuerzo de nuestros líderes nacionales y locales, al servicio del partido.

En estos meses, me ha tocado recorrer el país de norte a sur en dos oportunidades, he visitado más de cincuenta comunas, para hablar con nuestros militantes, para escucharlos y darnos ánimos…   Déjenme decirles,  con satisfacción, que estamos de pie, que nuestra gente dejó atrás el pesimismo, que estamos organizados y firmes.

Hace algunos días estuve en la comuna de Los Álamos, en la provincia de Arauco. Una comuna pequeña, con múltiples problemas y carencias, en la que tenemos militantes activos, deseosos de participar en el debate que estamos llevando adelante y de participar en las próximas elecciones… Esa imagen se repite en cada rincón de Chile, donde existen grupos de militantes organizados y firmes, listos para ganar las próximas elecciones municipales y volver a La Moneda.

Y así como en estos cinco meses hemos estado recorriendo el país, también hemos ido cumpliendo con nuestros compromisos.

Dijimos que tendríamos un rol descentralizador y que la toma de decisiones se trasladaría a regiones… Porque pensamos que no es justo que sean siempre ustedes quienes deban viajar a Santiago y que el esfuerzo no sea compartido.

Por eso dijimos que organizaríamos un Consejo General fuera de Santiago o de Valparaíso, tras casi 20 años, y acá estamos, en la Región de la Araucanía. (SALUDOS AL ALCALDE).

Dijimos que la mesa directiva debe sesionar en regiones y lo hemos hecho en dos oportunidades.

Que terminaríamos con el Comité Electoral anclado a la capital y hoy tenemos un comité que se constituye en las regiones e integrado por sus líderes.

Afirmamos que elaboraríamos un Código de Buenas Prácticas y hoy el trabajo encomendado a David Huina, Mireya Chocair y Félix Viveros se encuentra aprobado por la directiva nacional e inserto en sus carpetas. Es una realidad y trabajaremos fuertemente porque se use.

Comprometimos la conformación de una escuela de formación de líderes, como señala nuestra actual Declaración de Principios, y hoy nos encontramos muy cerca de iniciar uno de los proyectos más ambiciosos que ha tenido RN, al alero de nuestro Instituto Libertad, de la mesa Nacional y de profesionales como Eduardo Riquelme, que han sido convocados a liderar este trabajo.

Esperamos iniciar nuestra labor a partir de marzo de 2015, con sedes en el norte grande, en el centro y el sur de nuestro país.

Dijimos que conformaríamos una red de Mujeres y de profesionales y técnicos, que son hoy una realidad, con debate y vida interna… Además, tenemos en plena formación un estamento de gremios y sindicatos, que buscará conectarnos con la sociedad civil…

Fue precisamente lo que le he pedido al partido. ¿Cuándo, en los últimos años, un partido de derecha había sido invitado a una marcha? Esa conexión es la que necesitamos.

Finalmente, quiero decirles que comprometimos fortalecer la institucionalidad del partido y vaya que lo hemos logrado. Hemos remarcado la importancia de nuestros órganos internos, de la toma de decisiones donde corresponde, de convocar a Comisiones Políticas simples o ampliadas para analizar con sus representantes las definiciones partidarias.

Estamos empeñados en que nadie se arranque con los tarros, en que nadie se dé gustitos personales a costa del partido; en que se debata, se discuta y se opine sin temor a la represalia; y en que nadie gane una campaña, se instale en su asiento y se olvide del partido.

Desde ya les digo, que en las próximas elecciones no habrá espacio para los díscolos.

Esa fase de la Hoja de Ruta, ese proceso de modernización que los militantes han solicitado, de búsqueda de la Paz y Cohesión interna, está llegando a su término en este Consejo Doctrinario, donde debemos definir nuestra Declaración de Principios.

 

  1. b) Declaración de Principios.

Hemos tenido la valentía institucional de nuestro Consejo General, de la anterior conducción de Carlos Larraín y de la que me toca encabezar de asumir la gigantesca tarea de dirigir el proceso de actualización de nuestra Declaración de Principios.

Lo hemos hecho con la responsabilidad que corresponde, fomentando la participación de nuestros militantes, abriendo espacios de diálogo y debate, escuchando a cada uno de quienes han querido dar a conocer sus planteamientos.

Hemos hecho una convocatoria abierta, de cara al país, y la participación ha sido maciza.

El documento que ha propuesto la mesa para su análisis y aprobación ha recogido la opinión y miradas de centenares de militantes, de consejeros, autoridades locales y de partido. Ha recibido aportes de la JRN, de la red de Mujeres, de nuestra red de profesionales  y técnicos, de las recién conformadas comisiones de Familia, de Regionalización, de Diversidad, y de Multiculturalidad, de nuestros estudiantes de Solidaridad; de dirigentes históricos y de jóvenes que se han unido a nuestras filas recientemente. Todas han sido analizadas y valoradas.

También ha contado con la valiosa colaboración de hombres que están en el tronco histórico de nuestro partido, como la dupla del senador Andrés Allamand y el ex ministro Teodoro Ribera, de todos nuestros parlamentarios representados por los jefes de bancada del Senado, Alberto Espina, y de los diputados, Nicolás Monckeberg. A nuestros senadores Manuel José Ossandón y Francisco Chahuán, quienes también nos ayudaron activamente.

No conozco partido político en este país que haya asumido el tremendo desafío de revisar su Declaración de Principios, como hoy lo hace RN.

Pues bien, lo estamos haciendo institucionalmente, con el coraje y la altura de miras necesarios.

Y la razón es muy simple: Los partidos no se reinventan, los principios no se cambian… Se actualizan.

Porque hemos permanecido fieles a los ideales que nos dieron vida y que nos unieron, hoy venimos a ratificar el compromiso con ellos, adecuándolos a nuestros tiempos.

Queremos que nuestra Hoja de Ruta sea capaz de representar al Chile actual y a las futuras generaciones por los próximos 20 o 30 años. Que cuando lo lean nuestros nietos o bisnietos en dos o tres décadas, se sientan interpretados.

Queremos que nuestras ideas lleguen nítidas a los chilenos del siglo veintiuno, que los identifiquen, que las hagan propias y que los proyecten.

 

III. El Chile que queremos: nuestra propuesta de Declaración de Principios.

La propuesta que deberán analizar se fundamenta en principios y valores que son parte de nuestro adn y de nuestra historia, para subrayarlos, iluminarlos y ponerlos a disposición de los chilenos.

En primer lugar, hay un grupo de ideas y principios que defendemos con fuerza:

Se trata de las personas y la libertad, que están en el centro de nuestra acción política.

Junto con ellos promovemos e impulsamos a la familia como el núcleo fundamental de la sociedad.

Que consagramos la promoción de los derechos humanos, la igualdad de oportunidades, la defensa de la vida y la dignidad humana como valores que hemos asumido desde el inicio de la República, pasando de generación en generación.

Y si hablamos de dignidad, hoy los chilenos estamos viviendo en carne propia la otra cara de la moneda.

¿Cómo no rebelarnos cuando vemos el trato indigno que le ha dado la Concertación a millones de chilenos con un sistema de transporte como Transantiago, fruto de su ideología estatista, ineficiente, que no le importa quitarles horas de sueño, de familia y de recreación a sus usuarios?

Cómo no verlo reflejado hace pocos días, con la avería del Metro, cuando nuevamente millones de chilenos debieron sufrir las consecuencias de una decisión estatal que no escuchó a la gente.

Un sistema que echa al tarro de la basura miles de millones de pesos que bien se podríamos haber destino a mejorar la calidad de vida, la salud y la conectividad de esos otros chilenos, esos que son vistos como de segunda clase y que viven en el resto del país.

En un segundo orden, declaramos que nuestra nación es una, indivisible y multicultural.

Que adherimos profundamente a la democracia representativa y a una ciudadanía responsable.

Que reconocemos la contribución que los Pueblos Originarios e Inmigrantes han realizado a la construcción de nuestra sociedad y que creemos en la regionalización y los gobiernos locales, como fundamentos del principio de proximidad y porque entendemos que nadie, sino quienes viven y conocen las regiones, pueden definir mejor su futuro.

Creemos, sin miedo, en ideas como la de la descentralización tributaria, porque creemos que las empresas deben tributar en aquellas regiones donde los producen.

Que vemos en el Estado un rol que debe ejercer un rol subsidiario, pero que debe actuar no sólo cuando el privado no puede o lo hace mal, sino que actuar para fiscalizar y evitar abusos.

Que recoge, desde nuestras raíces conservadoras y liberales, el principio de solidaridad, que armoniza el bienestar individual y general. Un país que es más grande y más próspero, porque crece y genera empleo, pero también porque se preocupa de los más vulnerables.

No creemos que el Estado deba estar fondeado y reducido a su mínima expresión. Escondido, sin actuar.

Debe estar más presente, no para asfixiarte o decirte cómo actuar o qué debes comer; no para pasar la aplanadora y decidir por ti, como le gusta a la izquierda; sino para fiscalizar y ser activo para enfrentar las injusticias y los abusos, vengan de donde vengan.

Nos hemos definido por una economía social de mercado, porque no creemos que baste con el chorreo. Porque hoy millones de chilenos conviven con una brecha injusta e indigna, que lesiona el valor de la libertad y genera frustración y desapego.

O me van a decir ustedes que una persona de bajos recursos, de una comuna vulnerable de cualquier rincón de Chile, tiene alguna posibilidad de elegir el colegio para sus hijos o en qué tipo de casa vivir. Eso hoy no existe en nuestro país y para eso vamos a trabajar. Eso está plasmado en nuestra declaración de principios.

Digámoslo sin más medias verdades: Si queremos fomentar el derecho a elegir, tenemos que generar las condiciones para que la gente elija de verdad.

En ese mismo orden de cosas, ¿es el crecimiento la única respuesta a las desigualdades? ¿Es el pleno empleo la única respuesta al mundo laboral? ¿Es el aporte Previsional Voluntario la respuesta para mejorar las pensiones? Claramente no… Y hoy lo estamos corrigiendo en nuestra declaración de principios.

RN propicia una economía social de mercado, diferente a la libremercadista, apoyada en los principios de propiedad privada, de la libertad de emprendimiento y de la igualdad de oportunidades; donde se debe priorizar la derrota a la pobreza y el respaldo a la clase media; donde se fomenta el mérito, el esfuerzo de las personas y se busca la promoción social;

Donde el empleo debe tener como contraprestación una justa remuneración, donde se buscan mejores condiciones laborales y se respetan los derechos de los trabajadores.

Dejemos claro que no soportaremos que se abuse de los chilenos con monopolios, colusiones o cobros unilaterales; que simplemente no toleraremos que instituciones como Banco Estado incumplan su rol y realicen cobros indebidos, como el de la cuenta RUT.

En un tercer orden, aludimos a la paz social.

Queremos decir con fuerza que Chile merece un Estado que promueva la Paz Social en todo el territorio nacional; una Paz Social que es mucho más que la seguridad individual y colectiva, que es mucho más que meter un delincuente a la cárcel.

Que es también rechazar categóricamente los actos terroristas, que atentan contra las personas y el sistema social.

Es en esta región de la Araucanía donde, particularmente, muchos compatriotas han sufrido actos terroristas que no tienen ninguna justificación.

A ustedes les decimos que seguiremos denunciando estos actos, y que mantendremos nuestra defensa a la necesaria paz social que sus familias demandan y que el gobierno elude, incumpliendo su deber.

Hemos sido el único partido que hemos hecho una propuesta institucional al respecto, liderada por el senador Espina, por el senador José García Ruminot, y nuestro vicepresidente Luis Mayol.

Hoy el gobierno sigue sin dar respuesta y prefiere esconder la cabeza como el avestruz…

En un cuarto orden de cosas, le hemos dado una especial importancia a la libertad de enseñanza y al derecho a la educación.

Fue ante este mismo consejo general, hace algunos meses, que llame a nuestros parlamentarios a no darnos gustitos personales en este tema y como partido hemos cumplido.

Hemos rechazado contundentemente un proyecto dañino que recién revelará sus consecuencias en 30 o 40 años, cuando ya nadie de la Nueva Mayoría esté para dar explicaciones por los errores cometidos.

Por eso, mantendremos firme nuestra postura:

Creemos que la educación es el medio fundamental para desarrollar al máximo las capacidades de las personas; que los padres tienen el derecho de elegir libremente el colegio para sus hijos; creemos en el respeto y la disciplina; creemos en la educación pública, pero también privada, con y sin ayuda del Estado; y creemos en un Estado que contribuye a elevar la calidad de la educación en todos sus niveles.

Por último, creemos en un país que respeta el medio ambiente; que entiende que se puede generar empleo y prosperidad con un desarrollo sustentable; y que piensa en las futuras generaciones.

  1. Nuestro sueño: El partido más grande de Chile.

Amigas y amigos,

Hace algunos días, un militante me preguntó para qué hacemos esto…

La respuesta alude al más profundo sentir de este partido y al fin más importante de la hoja de ruta que presentamos a ustedes en junio pasado:

Creemos en una derecha con vocación de centro y un afán de mayoría, porque queremos ganar elecciones por nuestras ideas y no por descarte, porque el otro lo hizo mal.

Porque estamos redescubriendo y desempolvando nuestros fundamentos. Esos que escribieron liberales y conservadores y que hoy están más vigentes que nunca.

Porque estamos poniendo de pie al partido, recuperando la paz interna y escribiendo entre todos una nueva declaración de principios.

Porque este proceso tiene por objetivo iniciar una nueva etapa, para construir una nueva coalición política, y no meramente electoral.

Porque esta nueva Declaración de Principios nos permitirá convocar desde ya a Renovación Nacional a la confección de un programa de gobierno audaz, que se refleje en este ella y que nos permita conquistar nuevamente la confianza de la ciudadanía, para llegar a La Moneda.

Por eso estamos aquí convocados. Para eso hacemos esto…

Tenemos la oportunidad de romper con una hegemonía ideológica que avanza ante nuestra desidia. De actuar con decisión y sin temor… La gente así lo espera y lo exige de nuestro partido.

Pucón, donde estamos reunidos, y que en mapudungún significa “la entrada hacia la cordillera”, debe ser para nosotros el inicio de un camino arduo que nos llevará a “atravesar la montaña”, a vencer los prejuicios, la indiferencia y el desánimo, para superar cada obstáculo que aparezca en la ruta y para conseguir que nuestros sueños lleguen nítidos a la ciudadanía.

La Hoja de Ruta que diseñamos como directiva, junto a ustedes, hace algunos meses, hoy adquiere un espíritu renovado y colectivo, abierto y convocante,

Hoy, son ustedes, nuestros consejeros, quienes tienen la palabra…

Chile nos está mirando. Sé que estaremos a la altura y que saldremos fortalecidos.

¡Viva Renovación Nacional y Viva Chile!