Cristián Monckeberg: “Es urgente que surja el liderazgo de la Presidenta para enfrentar esta crisis”.

En entrevista con diario El Mercurio, el presidente de Renovación Nacional, Cristián Monckeberg, hizo un llamado urgente para que la Presidenta Michelle Bachelet ejerza su liderazgo, para comenzar a superar la crisis de desconfianza en las autoridades y las instituciones, a raíz de los escándalos relacionados al vínculo entre política y dinero.

Acá la entrevista completa:

“Debemos devolver la política desde los tribunales, a La Moneda y al Parlamento”, afirma el presidente de RN, Cristián Monckeberg.

Para el diputado, el complejo escenario por el que atraviesa el país a raíz de las investigaciones que lleva adelante el Servicio de Impuestos Internos y el Ministerio Público respecto del financiamiento de la política en casos como Penta, SQM y Caval requieren de acción inmediata. Y asegura que es la Presidenta Michelle Bachelet la encargada de presentar una solución institucional que surja a partir del trabajo que está realizando el consejo asesor, antes del 21 de mayo.

Y aunque recalca que todos los actores políticos deben contribuir a una solución institucional, legislativa y sin impunidad, critica la forma en que el Gobierno ha manejado esta crisis al señalar que “debió haber presentado soluciones drásticas desde un comienzo. La agenda del Gobierno lleva más de siete meses detenida por los hechos de corrupción, por el caso Caval, por la mezcla de política y negocios, y pareciera que su programa y su conducción se acabaron”.

-¿Qué rol habría esperado del Gobierno en este escenario?

-Es fundamental que en un gobierno exista un liderazgo claro. Pero, ojo, no como ocurrió en gobiernos anteriores donde eso se vio en un ministro del Interior o en un jefe de gabinete, sino que en este caso es urgente que surja el liderazgo de la Presidenta. Ella está llamada a poner una solución sobre la mesa en forma transparente. Desde la oposición creemos que es tiempo de un golpe de timón de la Presidenta. En un país con tradición republicana que además es presidencialista, es necesario que aparezca el liderazgo de la Presidenta.

-¿En qué consiste ese golpe de timón?

-El golpe de timón pasa por un ajuste de gabinete, pasa por propuestas macizas y concretas sobre la mesa, y un diseño institucional que resuelva definitivamente problemas profundos como el tráfico de influencias, como el ejercicio de los cargos para beneficios personales, como la separación de la política y los negocios, y el financiamiento de campañas.

-¿Pierde valor el consejo asesor presidencial cuando en paralelo la Nueva Mayoría convocó a su propia instancia, y en RN están haciendo lo mismo?

-El consejo asesor presidencial partió como una buena idea y fue la propia Nueva Mayoría la que lo hizo perder fuerza cuando surgen críticas respecto de su composición, y en paralelo se monta una comisión que no buscaba aportar en ideas, sino que competir con este consejo asesor. Creo que la Presidenta hace bien en esperar las propuestas del consejo asesor, permitir que todos concurran a hacer estos planteamientos, pero debe ser la propia Presidenta la que, una vez entregadas las conclusiones, proponga soluciones al país. No aguanta 30 días más. Pretender llegar al 21 de mayo sin tener claro el panorama respecto de cuál va a ser el diseño institucional que le va a proponer la Presidenta Bachelet al país sería un descalabro.

-¿Es partidario de realizar un acuerdo transversal, o cree necesario que las investigaciones se realicen sin impunidad?

-Veo absolutamente factible la posibilidad que frente a una propuesta maciza y un golpe de timón del Gobierno, una solución legislativa, institucional, sin impunidad y que permita que la justicia siga adelante con los procesos que se están investigando, pero en eso deben contribuir todos. Hoy leía con asombro cómo un grupo importante del empresariado, lavándose las manos como Poncio Pilato, hablaba de la mayor crisis institucional que ha vivido el país, pontificando y dando cuenta como un problema que estuviera solo radicado en la política, y se olvidan que son los grandes responsables de lo que se está viviendo. Recordemos que esto surge de una investigación por fraude tributario generalizado. La gente también espera de los grandes grupos empresariales no más abusos y que los dejen de columpiar. Los empresarios más que hacerse los lesos y mirar desde la galería y pontificar, debieran entender que son causa importante de los problemas que se están viviendo, y deben aportar en soluciones más que en problemas catastróficos.

-Hace algunos años se instaló la idea de que los políticos eran los encargados de resolver los problemas políticos, y que los empresarios debían ocuparse de los asuntos económicos. ¿Cuál cree que debe ser la relación entre ambos sectores en el escenario actual?

-No van a ser los empresarios los que nos van a venir a resolver una crisis política institucional instalada, pero tampoco ningún grupo de la sociedad puede desentenderse del problema que se está viviendo, y mirarlo como espectador y diagnosticar desde la galería, como si tampoco les afectaran los problemas. Los empresarios no pueden mirar desde un palco lo que pasa y culpar a la política. Son parte del problema. Más aún cuando estamos en presencia de grupos empresariales que muchos de ellos provocaron en gran medida los problemas que se están viviendo.

-¿Se deben desarrollar las investigaciones caiga quien caiga?

-El titular es muy bonito para la galería, lo importante es que el caiga quien caiga venga acompañado de un debido proceso, y no de un linchamiento público ni juicios televisados, porque es muy fácil en un proceso lleno de filtraciones acusar y culpar a una persona a la que con el correr de los meses la pueden declarar inocente. Esto debe venir acompañado de un debido proceso y de un Ministerio Público responsable, que haga su trabajo pensando en una buena investigación, y no pensando en un show comunicacional.

-El ministro del Interior, Rodrigo Peñailillo, pidió evitar las filtraciones, el mismo argumento que utilizó la UDI cuando explotó el caso Penta, y que fue duramente criticado desde el Gobierno.

-Cuando partió el caso Penta y se criticó fuertemente a la UDI parecía que algunos en el Gobierno gozaban viendo cómo se desmoronaba un cierto sector político. Hoy cuando la situación está en el suelo, no saben qué hacer, porque también los golpeó a ellos. Lo que requiere esto es aprender de los errores y entender que en la política no se puede jugar. Espero que el Gobierno aprenda la lección, porque es un conflicto que podría haber conducido de mejor manera presentando soluciones drásticas mucho antes, y no esperando que reventara por todos lados, y habría evitado un descalabro como el que estamos viviendo hoy.

-Dentro de las medidas que presentó la comisión asesora de la Nueva Mayoría está la de prohibir que personas acusadas por delitos económicos participen de directorios de empresas. ¿Lo comparte?

-Creo que lo que está esperando la ciudadanía, y lo que es importante para recuperar la confianza, es proponer medidas drásticas. Me parece muy bien sanciones de ese tipo, como también otras que digan relación con la pérdida del cargo de alguna autoridad política que vulnere la normativa que se pretenda planificar. Pero también debemos sancionar fuertemente el tráfico de influencias, el utilizar el pituto para llenarse los bolsillos a través de los cargos de gobierno. Creo que hoy estamos frente a una ideología de la corrupción 2.0, donde aprovechándome de los cargos públicos me beneficio en lo personal.

-¿Se ha realizado una investigación interna en RN para detectar eventuales casos de conflicto?

-RN históricamente ha sido un partido serio, quitado de bulla, pero con una fuerte presencia nacional y teniendo posturas institucionales y de Estado en estas materias, y vamos a seguir esa línea. Entendemos que hoy corresponde transparencia en todo tipo de casos. Transparencia legislativa para buscar soluciones drásticas, pero de cara a la gente. Transparencia para entregar los votos para fiscalizar en cualquier caso, ya sea Dávalos o Penta. Y también transparencia hacia adentro. Nosotros fijamos un estándar ético alto, que va de la mano con suspensión de militancia y de participación en el partido de aquellos que están involucrados en estos casos, para que se concentren en su defensa judicial. Es la única manera de intentar recuperar la confianza de la ciudadanía.

-¿Descarta que su partido haya recibido financiamiento de SQM por vías irregulares?

-Nadie puede escupir al cielo y señalar que ha recibido o no aportes de los grandes grupos empresariales, lo importante es separar ese financiamiento que puede haber recibido algún militante, con el accionar del partido. Si existe financiamiento que ha llegado al partido, a sus militantes o a las campañas, de manera irregular, evidentemente se debe sancionar.

-Hay dirigentes que plantean que luego de 25 años de haber recuperado la democracia los propios políticos se encargaron de dañarla. ¿Cuál es su diagnóstico?

-En cada etapa del país ha habido generaciones potentes que han sabido sacar de líos, crisis y problemas institucionales al país. Esa es la diferencia de nuestro país con otros países vecinos. Pero no me parece adecuado pretender que quienes diseñaron las soluciones político-institucionales hace 15 años vuelvan a hacerlo hoy. Los llamados a resolver esto hoy son nuevos equipos que diseñen políticas públicas para salir de esta crisis. Para eso están los partidos, los nuevos liderazgos, el consejo asesor presidencial y la propia Presidenta.

Recuadro :         

-¿Le hace bien a RN el acercamiento político entre el ex Presidente Sebastián Piñera y el senador Andrés Allamand?

-Es una muy buena noticia que liderazgos históricos de nuestro sector que pudieron haber estado distanciados, hoy se den un abrazo. Lo considero bueno para la política. El tema es que el abrazo no puede venir acompañado de un diseño individual de lo que va a ser el futuro de la centroderecha. El futuro del sector y lo que tenemos que construir para adelante debe surgir de propuestas conducidas por los partidos que forman esta coalición que hemos impulsado con la UDI, Evópoli y el PRI.

-Ambos coincidieron en una nueva plataforma política con un plan de acción que se canalice desde los partidos, y que sea empujado por los liderazgos más experimentados.

-Bienvenidas sean todas las ideas, pero en la centroderecha estamos en un proceso de unificación institucional que ya empezó y no lo vamos a detener. El objetivo es claro, generar una gran convergencia de centro con Evópoli, el PRI y la UDI, y con quienes se sientan convocados, y fue un paso necesario para demostrarle a nuestro electorado que la unidad vale dentro de la diversidad de movimientos y partidos que existen. En esa línea vamos a convocar a nuestra gente a reflexionar nuestras ideas y el futuro del sector. Pero para eso no queremos recetas de cinco cascos azules.

 -¿Qué distingue a este nuevo referente que firmaron en enero de las anteriores alianzas?

 -Iniciamos sin retroceso un camino que busca conformar una coalición política que vaya más allá de un mero pacto electoral. Sabemos que partimos a trastabillones, que pudo haber sido tal vez no la mejor puesta en escena, tal vez vamos a estar con ripios, pero había que partir. Ese puntapié inicial va a ir acompañado de una coalición que discuta los temas, que debata, que tenga vocerías y planteamientos comunes, y que se proyecte como una alternativa de gobierno. Anteriormente esperábamos por un gran liderazgo presidencial, para trabajar en las propuestas que permitían acompañar a ese candidato. Hoy apuntamos al proceso inverso. Pensar una coalición, conformar un programa y posteriormente enganchar ese proceso con un liderazgo presidencial que deberá tomar la posta.

 -¿Es viable seguir este proceso con un partido como la UDI, que se encuentra en una crisis política?

 -Tenemos que esperar que la UDI termine su proceso interno el 10 de abril, que se constituya la nueva mesa. Lo que iniciamos hace dos meses, naturalmente hoy está detenido esperando un impulso definitivo de lo que va a ser este nuevo referente. En 15 meses más tenemos elecciones municipales, y no podemos dejar pasar el año reflexionando sin trabajar en forma paralela en preparar esa elección.

 -¿Se hipoteca el cambio generacional en la centroderecha en este escenario político?

 -Celebro todos los esfuerzos de unidad, sobre todo el de los cinco senadores que como verdaderos cascos azules dieron un impulso en esa línea. Pero este proceso de renovación se debe llevar adelante no en la lógica de la transición, sino que pensando en la centroderecha del futuro. Eso es irreversible, y eso lo tienen que construir quienes hoy están al mando de los partidos. Los líderes históricos pueden aportar y proponer, pero hoy no les corresponde dirigir. La conducción está en las directivas de los partidos.-