Crisis de representación, la oportunidad de una derecha social

Por Manuel Aguilar – Concejal RN

La Crisis de Representación que Golpea a Bachelet en su primer año de gobierno, debe ser el diagnóstico más comentado al interior de la Moneda, y al mismo tiempo resume plenamente lo que está ocurriendo hoy (Marzo de 2015) en nuestro país, según revela la última encuesta CADEM en que un mayoritario 60% de los consultados desaprueba la forma en que la mandataria está conduciendo su gobierno y solo un 30% lo aprueba. En Palabras simples, de cada 3 chilenos 2 ya no confían en su gestión,  lo cual habla de que este “gran respaldo adquirido al ganar la anterior elección presidencial” en poco más de doce meses se revirtió completamente.

Esta es una señal potente de que la señora del barrio no aspira a las mismas transformaciones a la que aspiran los grupos más ideologizados de la izquierda y por ende la actual administración debiera frenar su agenda legislativa e impulsar cambios que vayan en la sintonía correcta de la ciudadanía.

Otra interpretación tiene que ver con el efecto de la desconfianza y descrédito con la imagen de la presidenta Bachelet, por cuanto las personas asumen que todo lo ocurrido por su hijo Sebastián Dávalos, era conocido por ella o de no haber sabido, no hubo un rechazo categórico al actuar de este, perdiendo la oportunidad de ser la presidenta que lucharía contra la desigualdad, convirtiéndose finalmente en una cómplice pasiva, avalándolo con su silencio.

Si lo anterior no se analiza como un algo aislado y como ha venido ocurriendo estos últimos días se suma a los hechos investigados de PENTA y SOQUIMICH y además se analizan las bajas cifras de aprobación en relación al actuar de los partidos de la oposición, podríamos decir que esta es la oportunidad de un recambio en toda una generación de políticos, y en la forma en que estos se relacionan con la ciudadanía, en donde la Derecha debe tomar un rol social y ocuparse de temas reales sin darle la espalda al debate ya sea por dogmas morales o económicos.

Ciertamente que lo anterior no es fácil y generará más de alguna molestia, sobre todo en aquellos que hasta el cansancio han tratado de señalar que las “malas prácticas” es un problema generalizado en la sociedad, como decía el actual senador (DC) y Presidente del Senado Patricio Walker en un programa de televisión nacional, pero todas las comparaciones sobre la evasión del pago del transantiago o la entrega de certificados médicos “ideológicamente falsos” además de ser de mal gusto no son comparables con la magnitud de los hechos investigados por el Ministerio Público, de igual modo están quienes pretenden refundar los partidos políticos (porque no hay nadie en ellos que se salve) y teorizan con la conformación en uno solo.

Los chilenos han cambiado, y no hay duda de que las redes sociales y el acceso a la información, permiten que todos tengamos una opinión, sin ser expertos en derecho o en economía las personas tanto al interior de un partido político como en el conjunto de la sociedad,  piden como base para el debate, que no se les excluya y ante todo exigen respeto y honestidad de sus autoridades.