Aborto y objeción de conciencia – por Felipe Mancilla M.

Señor Director:

En las últimas semanas, se ha instalado el debate sobre el aborto por parte de parlamentarios de la Nueva Mayoría no con connotaciones muy favorables. A las ya conocidas frases de los parlamentarios Rossi, Jackson y Andrade; se sumó la destemplada e incoherente opinión del diputado Marcelo Schilling de expropiar la UC en caso de que ésta opte por no realizar abortos.

Como señala la evidencia comparada, existen cientos de casos en donde se les exime a las instituciones privadas de realizar abortos. Pues las instituciones – dotadas de un ideario y principios que se buscan promover en la sociedad –   no son más que un instrumento al servicio de las personas que comulgan con aquella identidad. Justamente, si las organizaciones tienen responsabilidad ética y jurídica es porque tienen valores, y en base a estos, actúan coherentemente.

Por ello, son preocupantes las amenazas que los parlamentarios de la Nueva Mayoría han esbozado, de quitarle apoyo y fondos públicos a aquellas instituciones que no se sometan a dicha ley, pues reduce ineludiblemente la riqueza de una sociedad diversa y pluralista, a una sociedad poco tolerante y democrática.

Si este gobierno se dice ser participativo, lo mínimo es que sus funcionarios y parlamentarios comprendan que lo público no está sometida exclusivamente a lo que dicte la ideología de turno, muy por el contrario, ésta se garantiza en la medida que los diferentes actores asuman los desafíos que la sociedad  ha ido generando.