A un año de ChileVamos

Por Mario Desbordes Jiménez, Secretario general RN, @Desbordes

Hace un año, dos partidos políticos (UDI y RN) y dos colectividades en formación (Evopoli y el PRI) -en un acto pequeño pero simbólico- lanzamos en las gradas del ex Congreso en Santiago una nueva coalición política. En dicho acto nos pusimos varias metas, y hoy es necesario hacer un balance de algunas de ellas.

En primer término, dijimos que íbamos a articular la oposición al gobierno de la Nueva Mayoría. La tarea no era fácil, pues a esas alturas estábamos en pleno caso Penta, y enfrentando el empeño deliberado del gobierno y de su coalición de destruir a la UDI y de hundir al sector. Claro, jamás calcularon que las investigaciones iban a abarcar sus gracias en SQM, ni menos podían esperar que estallara en sus caras el escándalo de Caval.

Ese momento fue para muchos el peor posible. Varios dirigentes de RN nos pedían por la prensa que rompiéramos con la UDI, lo que habría desatado una guerra civil, incendiando la pradera, por lo que de haber caído en esa tentación hoy estaríamos viendo cómo organizarnos en vez de como avanzar en un relato común. Logramos de a poco hacer frente común a decenas de malos proyectos, fiscalizar con firmeza a un mal gobierno, mantener la cohesión frente a la ciudadanía. Primero con reuniones periódicas, y luego con iniciativas concretas que poco a poco se han ido notando.

En segundo lugar, nos propusimos ser -a diferencia de lo que había sido nuestra historia- una coalición política y no simplemente electoral. Ese día enunciamos lo que denominamos los mínimos comunes, lo que permitía saber en torno a qué nos uniríamos, y determinar dónde hay margen para la diferenciación, viéndola como algo no sólo tolerable, sino que como algo deseable que permitiera la construcción de un referente más diverso.

Este simple esbozo dio pie a un documento de discusión elaborado por los centros de pensamiento del sector, y que hoy sirve de base para construir un relato común del conglomerado. Este es para mí uno de los puntos más relevantes, pues durante décadas se estableció como un dogma que la centroderecha adhería en un 100% al ideario asociado a los pensadores neoliberales, sin que hubiera espacio a otras visiones. Esto cercenaba el pensamiento histórico del sector, que por 200 años, y a través de sus distintas vertientes (liberales, conservadores, humanistas cristianos o humanistas laicos) había construido nuestra república, e impedía desplegar matices que enriquecieran esta nueva construcción.

La tarea no es sencilla, pero el partir de la lógica de que todas las vertientes contribuyen, ayuda mucho a lograr un discurso común. Todo lo anterior, dejando a salvo la identidad de cada partido, que reflejada en su propia declaración de principios, sirve de sustento a su accionar político.

También señalamos que haríamos un acuerdo electoral amplio, el que sería inclusivo, lo que se ha ido concretando a paso firme, contrastando con el festival de recriminaciones que vemos en la vereda opuesta.

Nos comprometimos a incorporar al mundo independiente, lo que se concretó con la creación del Consejo Político, que cobija a militantes y a independientes, que con igual derecho a voz y voto, irán colaborando en los lineamientos políticos generales y en la construcción de un programa de gobierno para Chile Vamos.

Nos propusimos crear comisiones de trabajo que pudieran ir aportando al debate de ideas, colaborando con el rol opositor, y dando espacio a más personas que quisieran ayudar. Hoy funcionan las comisiones de Salud, Constitución, Mujeres, Descentralización y Regionalización, y se están constituyendo varias más.

Fue un año difícil. El trabajo está recién empezando, y falta una enormidad por hacer. Pero lo que me deja al menos con la satisfacción del deber cumplido, es que de las tareas que dejamos grabadas frente a nuestros electores y al país, todas se han cumplido y se están consolidando de a poco en la retina de la gente.

Quizás lo que viene sea lo más difícil; lograr que todo lo anterior nos permita presentar una alternativa real para miles de personas cada vez más escépticas, y sobre todo, recuperar la confianza de cientos de miles de personas que habiendo votado por la centroderecha durante décadas, no votaron por nosotros por diversos motivos.

Falta mucho por hacer, pero al menos podemos decir que en 2015 se hizo la pega.

 

Publicada en el diario electrónico El Muro.